Después de los airbags asesinos, los coches locos… No son los títulos publicitados de libros de ciencia ficción que tienen a los vehículos como culpables, sino los expedientes que actualmente investiga el oficial Servicio de Vigilancia del Mercado de Vehículos y Motores (SSMVM), la policía de los fabricantes.
En las autopistas y en las carreteras en general, se está extendiendo entre los conductores una nueva psicosis: la frenada fantasma, es decir, la parada, a veces repentina, del vehículo, sin que el conductor haya pisado el pedal del freno. Con un riesgo real de sufrir un accidente grave, tanto para el conductor como para quienes circulan detrás de él.