Andrea Sempio, acusado del asesinato agravado por la crueldad y las abyectas motivaciones de Chiara Poggi en Garlasco, se presentó en la fiscalía de Pavía, donde fue citado para ser interrogado. Decenas de periodistas y cámaras lo esperaban frente a las entradas principal y secundaria. La defensa, los abogados Ángela Taccia y Liborio Cataliotti, ya anunciaron ayer que no hablarían.
“Considerando que las investigaciones no están cerradas y por tanto el marco probatorio con el que lidiar durante el interrogatorio no está completo”, afirmó el empleado de una tienda de telefonía, de 38 años.hará uso del derecho a no responder“. Comparativo que la defensa se reserva el derecho de solicitar tras la conclusión de la investigación sobre el crimen de Garlasco el 13 de agosto de 2007.
Sempio, al volante del coche, iba acompañado de los dos abogados. Se leerá la acusación al sospechoso, luego éste ejercerá su derecho a no responder. El hombre de 38 años es el único investigado, que ya no compite con Alberto Stasi ni con desconocidos, por matar con al menos 12 golpes (infligidos con un arma hasta ahora desconocida) al hombre de 26 años que supuestamente rechazó sus insinuaciones sexuales. Existe un peritaje contra el sospechoso según el cual el ADN es compatible (con la línea masculina) con el encontrado en las uñas de la víctima. – para la genetista Denise Albani, es imposible establecer si se trata de un contacto directo o de una transferencia indirecta -; y la huella 33 abandonado, según los investigadores, por el asesino en las escaleras, donde Chiara Poggi fue nuevamente golpeada en la cabeza. Una huella dactilar que, según los asesores del sospechoso, no se le puede atribuir.
La Fiscalía de Pavía – que aún no ha comunicado la hora (revisada por el Tribunal de Casación) en la que se produjo la muerte la mañana del 13 de agosto de 2007 – no parece creer en la coartada de Sempio, ligada a recibido de un estacionamiento en Vigevanoy parece orientado – para apoyar el motivo – a incluir también en el cierre de la investigación las numerosas conversaciones firmadas por “Andreas” en las que emerge la supuesta “obsesión” por una chica, identificada por la defensa como una camarera y no como la víctima, hermana de su amigo Marco Poggi.
Marco Poggi escuchado como testigo
Marco Poggi entró, evitando a los numerosos periodistas presentes, en la fiscalía de Pavía por una entrada secundaria para ser oído como testigo en la nueva investigación que acusa a Sempio. El hombre de 37 años, del que se supo por última vez el 20 de mayo de 2025, es llamado (nuevamente) para explicar a qué habitaciones de la casa de Via Pascoli tenía acceso su amigo, pero también sobre la relación entre su hermana y el sospechoso, así como el contenido de los vídeos íntimos protegidos con contraseña del joven de 26 años y la Stasi encontrados en el ordenador personal.