¡Adiós al servicio nacional universal (SNU), que nunca llegó a su audiencia, y viva el servicio nacional! El cambio no es sólo semántico, ya que esta educación “ciudadana”, que estaba bajo la supervisión del Ministerio de Educación, pasa a manos de las Fuerzas Armadas.
Completamente renovado, el sistema prevé la inscripción de 3.000 jóvenes durante diez meses, a partir de septiembre. Estructurado en torno a una formación inicial de cuatro semanas, antes de alistarse en el regimiento durante nueve meses, tiene como objetivo endurecerlos en el espíritu de defensa, fomentando este año sabático post-bachillerato o universitario.