La participación de los trabajadores cobra vida y encuentra sus primeros ejemplos concretos en los grandes grupos industriales. Entre las empresas premiadas con los primeros “Sellos Cnel”, el organismo público presidido por el presidente Renato Brunetta incluye Generali Italia, reconocida por haber desarrollado un modelo estructurado de participación de los empleados en la vida de la empresa. Este reconocimiento, otorgado por la CNEL, valora a las empresas que aplican virtuosamente los principios de la nueva legislación sobre participación, introducida con la ley 2025. Además del grupo asegurador, también fueron premiadas entidades muy diferentes, como Asm Rieti y Forlì Ambiente, como para confirmar un modelo capaz de adaptarse a contextos heterogéneos. Pero es precisamente el caso de Generali -debido al gran tamaño del grupo asegurador y a la reconocibilidad de la marca- el que representa un ejemplo emblemático de cómo una gran empresa puede integrar la participación de los trabajadores en sus procesos organizativos.
“El reconocimiento de la CNEL confirma nuestra elección de interpretar responsablemente los principios de la nueva legislación”, afirmó Gianluca Perin (en la foto), director general de Generali Italia. “Hemos traducido estos principios en acciones concretas a través del Contrato Complementario de Empresa, fortaleciendo las herramientas de diálogo estructurado capaces de soportar grandes transformaciones del trabajo”. En el centro del enfoque de Generali Italia se encuentran los Transformation Hubs, espacios dedicados al debate entre empresas y trabajadores sobre temas clave como la inteligencia artificial, la sostenibilidad y el envejecimiento activo. Lugares de coplanificación que, según declaró el grupo, permitan gobernar la innovación y promover las capacidades internas, con el objetivo de combinar crecimiento e inclusión.
El “sello” otorgado por la CNEL representa, en las intenciones de la institución, una herramienta para promover un modelo de relaciones laborales menos conflictivo y más colaborativo, en una fase de profunda transformación tecnológica y organizativa. Precisamente en este contexto Generali reivindica un papel protagonista: “Queremos seguir siendo una referencia, reforzando nuestro compromiso como socio del país”, añadió Perin. El desafío ahora será comprender en qué medida estos modelos pueden extenderse por el tejido productivo italiano, yendo más allá de las grandes empresas y transformando realmente la relación entre los trabajadores y la empresa. “Estamos convencidos de que premiar estas buenas prácticas contribuirá a reforzar la calidad de las relaciones laborales en nuestro país”, está convencido el presidente Brunetta. Un aspecto que se considera ya inaplazable y por ello “la CNEL pretende apoyarlo con determinación”. Un concepto también reiterado por Emmanuele Massagli, presidente de la Comisión Nacional: “Esta es la prueba de que la participación no tiene umbrales dimensionales ni restricciones de producto: cualquier contexto de trabajo”, continúa, “se vuelve más sereno” si “experimentamos prácticas colaborativas entre empresarios y trabajadores”.
Al mismo tiempo, el trabajo de mapeo y análisis de la Comisión continúa a un ritmo rápido: hasta la fecha, se han registrado más de 30 casos de participación empresarial a nivel nacional. El 23 de abril, la Comisión se reunirá nuevamente para examinar once experimentos más.