Hubo un tiempo en que los deseos de todos los niños italianos llevaban impresa la marca Giochi Preziosi, pero hoy la situación ha cambiado. Tras la decisión de cerrar toda la red minorista, es decir los aproximadamente 30 puntos de venta repartidos por toda Italia, la empresa abre ahora sus puertas a un nuevo socio de la Gran Muralla.
Durante una reunión en el Ministerio de Comercio y Made in Italy, presidida por Adolfo Urso, se anunció el acuerdo con Superhisen Corporation, grupo chino que ya es socio comercial de la cadena de juguetes. El inversor firmó un memorando de entendimiento con la familia Preziosi para recuperar el control de las acciones, una transacción que ahora sólo espera la aprobación definitiva de los jueces milaneses.
Esta decisión pretende inyectar los recursos necesarios para apoyar el plan de recuperación industrial para el quinquenio 2027-2031, para el que los dirigentes siguen buscando nuevos socios financieros. La cuestión más delicada, sin embargo, sigue siendo la del empleo, suspendido a dos ritmos diferentes. El acuerdo con Pekín, que prevé una ampliación de capital de 80 millones, permite consolidar y estabilizar el sector del comercio mayorista, que emplea a entre 800 y 900 personas a nivel nacional. Sin embargo, la herida sigue abierta en el sector del comercio minorista, que afecta a entre 100 y 150 empleados de las tiendas, actualmente suspendidos por indemnizaciones por despido y a la espera de un debate estructurado para obtener la máxima protección posible.
El tiempo se acaba para el rescate: aprovechando un plazo de 60 días concedido por los tribunales para afinar los detalles, la empresa deberá presentar el plan de reestructuración definitivo el 6 de agosto.
Mimit ya ha fijado la próxima serie de controles para el 7 de octubre, ampliando la mesa a representantes de las Regiones para activar amortiguadores y políticas laborales activas. Este será un otoño decisivo para comprender si la vieja fábrica de sueños podrá reinventarse a la sombra de los mercados globalizados.