Detrás de los tres primeros, la carrera estuvo marcada por estrategias y numerosas penalizaciones. George Russell, Pierre Gasly, Oscar Piastri, Franco Colapinto y Lance Stroll fueron sancionados por diversas infracciones, mientras que Isack Hadjar luchó durante mucho tiempo con problemas técnicos en la unidad de potencia que comprometieron su carrera.
El final llega en la vuelta 60, cuando Stroll se encuentra contra las barreras al estilo Antony Noghes, poniendo en juego el coche de seguridad. Todos los protagonistas aprovechan la neutralización para realizar la última parada en boxes de cara al sprint final.
Unas vueltas más tarde llega el episodio que cambia el aspecto de la carrera. En la reanudación, Leclerc perdió repentinamente el control de su Ferrari en la última curva y chocó violentamente contra el muro en el mismo lugar del accidente de Stroll. El monegasco, que se había quejado de problemas con los frenos durante todo el fin de semana, se vio obligado a retirarse delante de su público.
La dirección de carrera muestra la bandera roja para permitir la reparación de barreras y asfalto dañado. Después de una larga interrupción, la carrera se reanuda con un procedimiento de pie para las últimas vueltas.
Antonelli también mantuvo la calma en la segunda salida, defendiendo el liderato de Hamilton y extendiéndose nuevamente hasta la bandera a cuadros. El italiano finalizó con más de cinco segundos de ventaja sobre el piloto de Ferrari, certificando una superioridad que nunca fue realmente cuestionada.