Con la publicación del Plan Futuro del Mar del Norte, el gobierno del Reino Unido anunció que ya no emitiría licencias para iniciar nuevas actividades de exploración y extracción de combustibles fósiles. Una elección que lo convierte en el primer gran productor mundial y el primer país del G7 en cerrar definitivamente la puerta a nuevas concesiones de petróleo y gas.
La decisión no borra la existencia de la industria británica de combustibles fósiles, pero limita su expansión. Los proyectos ya en curso o conectados a áreas existentes (conocidos como “tie-backs”) podrán continuar, siempre que no involucren…
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