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Manduria, 8 de julio. (Adnkronos) – El cierre del Estrecho de Ormuz “lo cambió todo porque más del 20% del petróleo mundial pasa por este estrecho, pero sobre todo generó costes adicionales, casi duplicando el precio del combustible: lo vimos casi alcanzar el umbral de 120 dólares por barril”. Lo afirmó Guido Grimaldi, presidente de Alis, al margen del evento “El impacto de los escenarios geopolíticos en la logística y las cadenas de suministro industriales”, celebrado en la granja Li Reni en Manduria, en la provincia de Taranto, y organizado por Alis, la asociación logística para la intermodalidad sostenible. En los paneles, moderados por el periodista Bruno Vespa, participan representantes del mundo empresarial, actores e instituciones que debaten cuestiones de actualidad relacionadas con la competitividad de la logística y las cadenas de suministro estratégicas, sin olvidar la situación geopolítica, energética y económica, con especial referencia a la economía del Sur y de Apulia.

“Sufrimos directamente” el cierre del estrecho de Ormuz “porque uno de nuestros barcos, el gran Torino, estuvo atrapado en este puerto durante muchos meses y debemos agradecer a todos los marineros que ciertamente vivieron momentos difíciles”, añadió Grimaldi, subrayando que las repercusiones en los costes han disminuido, “pero todavía tenemos un aumento de costes muy, muy fuerte y lo vemos en el precio de la gasolina”. “Las empresas de transporte logístico ciertamente tienen el combustible como primer gasto, por lo que el daño es enorme – subrayó -. Tenemos muchas empresas que forman parte de Alis que, sin embargo, han declarado costes adicionales y debo decir que el gobierno ha dado algunas respuestas con la reducción de los impuestos especiales, lo que ha sido una medida que ha ayudado y apoyado” al sector, “pero lamentablemente no es suficiente porque ha habido reducciones en los márgenes de nuestras empresas”, continuó Grimaldi.

“Hace unos años se anunciaron aquí nuevas rutas muy estratégicas, que desde los puertos de Bari y Brindisi llegan a los puertos griegos de Igoumenitsa y Patras. Se trata de corredores que desde los países balcánicos llegan a Italia, pero que luego también pueden continuar hasta España con otras líneas intermodales”. Grimaldi recordó a continuación que “se ha prestado gran atención al tráfico logístico intermodal con la Autopista del Mar hacia y desde Turquía. Hoy, gracias a Alis, al grupo Grimaldi y a todos los asociados que forman parte de esta asociación, hemos alcanzado una cuota de mercado que supera el 60%”.

“Los datos muestran que el Sur crece más que el Norte, por lo que yo diría que nos hemos convertido o nos hemos vuelto a convertir en la locomotora de este país – declaró el presidente Alis -. El país necesita un Sur que lidere y no un Sur que sea liderado – recordó – tenemos aquí muchas empresas que demuestran la grandeza y la excelencia de nuestro Made in Italy pero sobre todo del Made in the South”.

El evento organizado por la asociación es una oportunidad para “hacer un balance de nuestra asociación, de lo que hemos hecho en un momento tan difícil, en un momento geopolítico que, con sus tensiones, ha provocado costes adicionales para la logística, principalmente debido al alto coste del combustible”, reiteró Grimaldi, subrayando que “la resiliencia, la fuerza y ​​en general también la tenacidad y el coraje de nuestros empresarios han quedado demostrados porque una vez más nuestra producción, nuestras industrias no han sufrido en absoluto y es porque tenemos excelencia en el transporte en logística”.

En cuanto al sistema europeo de comercio de derechos de emisión, “la situación es muy delicada”, porque “es un impuesto devastador que ha castigado a los propios ciudadanos europeos. Es una actitud contraproducente que ha llevado a gravar a todos los empresarios que trabajan en Europa, sin entender que deberíamos haber avanzado hacia una posible FIG global en lugar de hablar de un impuesto regional europeo que ha gravado a los ciudadanos y a las empresas europeas”, afirmó. “Compartimos el loable proyecto de una transición ecológica – añadió – pero debe realizarse a través de la investigación y el desarrollo, a través de las nuevas tecnologías, y no sólo a través de la fiscalidad europea, porque debemos recordar que los impuestos y las emisiones producidas en Europa sólo representan el 7%, por lo que gravar sólo todo lo que pasa, sale y llega a Europa, mientras que hay un 93% de las emisiones que no se ven absolutamente afectadas, no es una manera de lograr una transición global”.

Grimaldi se muestra confiado porque “un emprendedor debe ser optimista por naturaleza”. “Veremos – prosiguió – qué sucederá entre el 15 y el 18 de julio”, fecha en la que se espera la revisión fiscal. “Si no ocurre nada, lamentablemente la competitividad de nuestras empresas, y especialmente de nuestros mercados en nuestros sectores, se deteriorará como ocurrió con la industria manufacturera alemana o con el sector del automóvil. Esta actitud ideológica ha dañado, casi destruido, un sector, por lo que las perspectivas no son del todo alentadoras, esperamos que con el ETS algo cambie”, esperó Grimaldi, subrayando que “estamos hablando de la posibilidad de excluir a las grandes islas de este impuesto porque, seamos claros, Cerdeña y Sicilia obviamente, debido a los problemas de continuidad territorial que tienen, deberían estar exentos y si esto sucediera sería sin duda algo extremadamente positivo porque ayudaría mucho al concepto de insularidad, el verdadero problema es la competencia desleal, porque hoy no podemos gravar el mar, que es sin duda el método más virtuoso y ecológico aquí, y no gravar todo lo que está en la carretera – subrayó Grimaldi – y haber aplazado el ETS en la carretera ha creado ciertamente una competencia desleal hacia el pequeño sector virtuoso”.

“La misión bilateral que se llevó a cabo entre Italia y Turquía con el Viceministro de Infraestructuras Edoardo Rixi y su homólogo turco fue muy útil. Nuestro grupo quiere reforzar la carretera a través de una nueva línea que parte también del puerto de Trieste – añadió – Bari ya está conectada por el puerto de Patras y estamos estudiando otras líneas para mejorar el tráfico hacia y desde Turquía que representan una oportunidad porque Turquía es una puerta de entrada, de tránsito o de destino para el tráfico de todo el Lejano Oriente, con la Ruta de la Seda podemos llegar a China.

“Por lo tanto, ya existen trenes intermodales que salen de China para llegar a los distintos puertos que tocamos pasando por Ankara y que pueden estar bien conectados por las líneas del grupo Grimaldi que luego conectarán toda Italia y toda Europa”, concluyó.

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