Berlín – El senador social Kiziltepe afirma que los sinti y los romaníes están “discriminados y excluidos” en Berlín. No puede probar de manera convincente esta afirmación.
Ayer una bandera azul-verde con una rueda de carreta roja como adorno ondeaba delante de los ayuntamientos del distrito. Es la bandera de los sinti y los romaníes. Estos dos grupos étnicos viven como minorías en Europa.
Se suponía que el izamiento de la bandera sería una manifestación. El senador social Cansel Kızıltepe (SPD) dijo: “Todos los días hay romaníes y sinti discriminado y excluido. Esto también sucede en Berlina. Pero no lo aceptaremos”.
Para demostrar su punto, Kiziltepe citó una encuesta realizada por la Universidad de Leipzig (“Berlin Monitor”). Según este informe, entre el 25 y el 30 por ciento de los entrevistados estaban de acuerdo con “declaraciones estereotipadas, despectivas y negativas hacia los romaníes y sinti”.
Reseñas cuestionables
No se ve bien. Sin embargo, el Berlin Monitor 2025 evalúa las respuestas de los encuestados de forma muy específica. Cualquiera que esté de acuerdo con la frase “los sinti y los romaníes son particularmente buenos músicos” (página 24) es acusado de “antigitanismo benévolo”: tienen buenas intenciones, pero discriminan mediante generalizaciones.
El senador Kiziltepe también se refiere al “Centro de Documentación Antigitanos de DOSTA/MIA”, que registra un número cada vez mayor de “incidentes antigitanos”.
En el sitio web de esta asociación se informa de un total de 247 “incidentes antigitanos” en Berlín en 2024, que no se describen con más detalle (faltan las cifras de 2025).
La afirmación de que en Berlín se discrimina sistemáticamente a los sinti y a los romaníes parece infundada. Cualquier gobierno que levante una bandera de manera demostrativa debería poder justificarlo mejor.
¿Tiene razón Gunnar Schupelius? Escribe a: gunnar.schupelius@axelspringer.de