“¡Había tanta felicidad por ambas partes! » La unidad de cuidados intensivos del hospital de Argenteuil llamó a un especialista como ningún otro para tratar a Jérôme, que estaba hospitalizado desde hacía varios meses. El equipo permitió que este paciente recibiera la visita de su perro, Prince, un adorable Briard de pelo negro. Una iniciativa que no se puede dar por sentada, especialmente en un servicio delicado como el de la unidad de cuidados intensivos.
“Lo discutimos juntos y fue una decisión médica”, afirma el doctor Damien Cantou, que atiende a Jérôme. Este paciente, que sufre una discapacidad, ingresó en el hospital hace casi tres meses debido a varias infecciones graves. Una estancia que ya le parecía larga.