(Adnkronos) – Las 800 mil millones de inversiones anunciadas por el plan Draghi para reactivar la competitividad europea pueden parecer muchas, pero el verdadero problema no es la falta de capital. Es la capacidad de utilizarlos. Así lo afirmó Andrea Bonomi, presidente de Investustrial, durante la retransmisión en directo de Adnkronos desde Fii Priority Europe en Roma.
“Parece mucho capital, pero en realidad está ahí”, observa Bonomi. El continente, según el presidente de Investindustrial, necesita sobre todo un “cambio de actitud”, un “cambio de regulación” y una mayor capacidad de planificación. La comparación es con los países del Golfo: “Los árabes tienen un plan llamado plan de visión y nosotros tenemos estudios. Ahora tenemos que pasar de los estudios a la implementación”.
Investindustrial ya ha invertido en Arabia Saudita, particularmente en el sector alimentario. Para Riad, afirma Bonomi, la seguridad alimentaria es una cuestión crucial. La operación mencionada se refiere a la adquisición de un líder del sector del ketchup, insertado en una plataforma alimentaria que ya es lo suficientemente grande como para permitir nuevas operaciones en el mercado saudí. La palabra clave aquí también es “escala”: hacer empresas lo suficientemente grandes como para competir y crecer en los mercados globales.
Bonomi también habla del tema de las cotizaciones bursátiles italianas y del uso cada vez más frecuente del mercado americano por parte de las nuevas empresas tecnológicas. “Estados Unidos tiene un mercado de capitales mucho más fuerte que el nuestro”, admite. Pero esto no significa que Europa esté condenada a quedarse atrás. Más bien, necesitamos encontrar una visión diferente del mercado de valores: “El mercado de valores no es un fin, sino el comienzo de la construcción de algo”.
Las intervenciones en el TUF y en la regulación se consideran “pasos en la dirección correcta”, pero no son suficientes si no van acompañadas de una actitud más favorable hacia los empresarios. “Los gobiernos deben continuar, y lo hacen, pero deben acelerar”, afirma Bonomi. Europa, concluye, debe redescubrir “el coraje que existió después de la guerra o en los años 50”, cuando se construyeron fábricas, industrias e infraestructuras. Hoy el desafío es volver a la construcción, pero con sistemas y metodologías más modernas.