Roma, 17 de julio. (Adnkronos Health) – En Italia viven 925.000 mujeres con un diagnóstico de cáncer de mama. A todos estos pacientes se les debe recomendar al menos 150 minutos semanales de actividad física de intensidad moderada. Gracias a este saludable hábito se puede reducir la mortalidad, disminuir el riesgo de recurrencia tumoral y mejorar la tolerancia al tratamiento. Esto es lo que destaca la Red Italiana de Oncología del Paciente (Ropi) en la edición de 2026 de uno de sus 60 “Folletos informativos”, toda una serie de publicaciones que contienen información certificada y consejos útiles para pacientes y cuidadores.
“Ofrecemos herramientas de apoyo que abordan la atención oncológica en 360 grados – afirma Stefani Gori, presidente de Ropi – La actividad física no es un aspecto secundario en la lucha contra un tumor muy común como el cáncer de mama. Las mujeres que han sido sometidas a una operación deben estar motivadas a adoptar un estilo de vida no sedentario. Se pueden elegir varias actividades, como natación, baile, gimnasia suave, bicicleta, marcha deportiva o marcha nórdica o estiramientos. Se deben practicar de 3 a 5 veces por semana durante 20 a 60 minutos al día de forma continua o intermitente, también se debe aconsejar a los pacientes que simplemente caminen, realicen tareas domésticas o jardinería. Para facilitar el cumplimiento del programa de entrenamiento, es posible entrenar en casa después de haber aprendido bien los ejercicios.
La investigación médica, recuerda Ropi en una nota, ha demostrado claramente todos los beneficios que puede tener el ejercicio y no sólo para el cáncer de mama. “Los estudios científicos también han puesto de relieve los efectos positivos sobre otros tumores como el cáncer colorrectal o de próstata – subraya Gori – Sin embargo, los pacientes no siempre son plenamente conscientes e informados de la importancia del deporte durante y después de los tratamientos oncológicos. Por ejemplo, los tratamientos contra el cáncer provocan fatiga, o una sensación constante de cansancio, agotamiento y falta de energía. Se estima que afectan a más del 80% de las personas que se someten a una quimioterapia o una radioterapia. Aunque pueda parecer contradictorio – observa el experto – el ejercicio físico ayuda a sentirse mejor y cansa menos, y también es una ayuda válida para gestionar mejor otros efectos secundarios: reduce los dolores articulares, mejora las capacidades cardiovasculares y respiratorias, mejora el equilibrio y reduce el riesgo de osteoporosis. Finalmente, el ejercicio físico también tiene un impacto psicológico porque ayuda a controlar la ansiedad, favorece la socialización y el placer, mejora el estado de ánimo y combate los estados depresivos.
Siempre apoyando a los pacientes y cuidadores, Ropi lanzó en las últimas semanas la undécima edición del premio literario “Federica – Las palabras de la vida”. El concurso pretende incentivar y promover la magia de las palabras de muchos pacientes que han tenido o han tenido que enfrentarse al cáncer. También está dirigido a familiares y profesionales operadores del itinerario oncológico.
“Escribir – observa Gori – permite dar voz a su dimensión más íntima, a los logros que muchos pacientes han logrado alcanzar y al valor que han atribuido a vivir cada día en plenitud. La escritura puede convertirse en una verdadera herramienta terapéutica para dar forma a las emociones, los estados de ánimo, la ansiedad y la esperanza, para revivir con palabras diferentes una experiencia dramática. La iniciativa finaliza a finales de año y es posible participar con escritos narrativos (cuento, testimonio, diario, cuento de hadas) o poesía (en verso o prosa).