Ellos eran Los dos hermanos de Lorenzo Paolieri, de 32 años, cuyo cuerpo fue encontrado escondido en un baúl, fueron puestos a disposición de los servicios de salud y trasladados a una residencia protegida. Dentro de la casa familiar en Sant’Angelo a Lecore, una aldea en Campi Bisenzio, en las afueras de Florencia. La madre, anciana y en grave estado de salud, permanece hospitalizada en el hospital florentino de Careggi, donde fue trasladada tras ser encontrada en estado de desnutrición.
La decisión de internar al hermano, de 38 años, y a la hermana, de 46, en un establecimiento de urgencia se tomó tras las investigaciones llevadas a cabo por la policía local y los servicios sociales municipales, que intervinieron tras unos reportes en la casa donde se produjo el macabro hallazgo. Los dos hombres, que parecían desorientados y mostraban evidente fragilidad psicológica, fueron interrogados por los investigadores y luego entregados a los servicios sociales y de salud.
El cuerpo de Lorenzo Paolieri había sido escondido en un cofre de madera – descrito como un gran cofre – ubicado en una habitación al fondo de la casa, en un área de servicio. El cuerpo, envuelto en mantas, se encontraba en avanzado estado de descomposición. En la tapa se habían colocado algunas piñas, mientras que la puerta de la habitación estaba sellada desde el exterior con cinta adhesiva. Detalles que, según trascendió, transmiten la imagen de un una especie de entierro doméstico improvisado, como si se hubiera creado un espacio separado y oculto dentro de la casapretende alejar el cuerpo de todo y de todos.
Mientras tanto, continúan las investigaciones de la Fiscalía de Florencia, coordinadas por el fiscal adjunto Lorenzo Boscagli, para esclarecer las causas de la muerte de Lorenzo Paolieri, ocurrida al parecer hace meses, incluso dos años. Desde las primeras investigaciones forenses no hubo indicios atribuibles a una muerte violenta; Se esperan más respuestas de la autopsia. La casa de via Ippolito Nievo fue confiscada.
“El descubrimiento de esta tragedia habla de una soledad extrema, silenciosa e invisible“, afirmó el alcalde de Campi Bisenzio, Riccardo Tagliaferri. “El sistema funcionó a tiempo: en menos de 24 horas logramos intervenir y asegurar a otras tres personas en grandes dificultades. Es una herida que cuestiona a toda la comunidad y exige una responsabilidad colectiva: fortalecer los vínculos, apoyar a los más vulnerables, aumentar la escucha y la presencia”.
Según lo reconstruido, La familia Paolieri había vivido durante años en total aislamiento, manteniéndose exclusivamente con la pensión de su madre.. El padre había fallecido hacía algún tiempo y la familia no contaba con el apoyo de los servicios sociales. Los vecinos hablan de una familia encerrada en sí misma, con contactos sociales casi inexistentes. Al parecer no había electricidad ni gas en la casa. “Es una historia que nos deja sin palabras”, afirmó el concejal municipal de Políticas Sociales, Lorenzo Ballerini. “Gracias a la información y al trabajo en red entre los servicios sociales, los trabajadores sanitarios y la policía local, hemos conseguido arrojar luz sobre una situación extremadamente frágil”.