Cuatro soldados israelíes heridos durante los enfrentamientos en Rafah provocan una reacción casi inmediata de las FDI, que lanzan incursiones en la zona sur de Gaza, mientras el Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu, arremete contra Hamas que, según él, “continúa violando el acuerdo de alto el fuego y cometiendo actos de terrorismo contra nuestras fuerzas. Israel no tolerará que los soldados de las FDI se vean afectados y reaccionará en consecuencia”.
La respuesta: al menos cuatro ataques aéreos en la parte occidental de Khan Yunis, incluido uno en la región de Muwasi, informa Haaretz, que mataron al menos a cinco personas, incluidos dos niños, según los medios palestinos. Mientras que fuentes locales también informaron que un dron impactó en una tienda de campaña que servía de refugio para desplazados cerca del hospital kuwaití en la zona occidental de Khan Yunis. También se informó de casos de impactos directos de cuatro misiles contra tiendas de campaña de desplazados.
Nueva grieta en la frágil tregua en Gaza, mientras se dan pasos, aunque sean pequeños, con el Líbano para intentar tejer una red, incluso diplomática, basada en hipótesis todavía muy frágiles. Así se produjeron las primeras conversaciones directas entre Israel y el Líbano en 40 años.
Y aunque todavía se cierne sobre el País de los Cedros la amenaza de una nueva intervención de las fuerzas israelíes si el ejército de Beirut no desarma a Hezbolá antes de finales de año, la reunión que tuvo lugar en la base de la FPNUL en Naqura fue definida como “un paso importante” por parte de Estados Unidos, que presiona para que el alto el fuego concluido hace un año no ceda a la escalada de las últimas semanas.
“Se trata de un primer intento de sentar las bases de una relación y de una cooperación económica” entre los dos países, declaró Benjamín Netanyahu, anunciando el envío de un representante israelí “a una reunión con funcionarios gubernamentales y económicos en el Líbano”.
El Primer Ministro parece así querer responder a las expectativas de Donald Trump, a quien debería verse en las próximas semanas y de quien espera – según Axios – un mayor apoyo a la solicitud de indulto oficializada el domingo para poner fin a sus problemas judiciales.
Israel y Líbano no mantienen relaciones diplomáticas y hasta ahora las reuniones dentro del mecanismo de seguimiento del alto el fuego, integrado también por Estados Unidos, Francia y la ONU, se han desarrollado a nivel de delegaciones militares, evitando así contactos directos. Beirut anunció por la mañana que, a petición de Estados Unidos, la delegación libanesa estaría encabezada por un civil, el ex embajador en Washington Simon Karam.
Según la Embajada de Estados Unidos en Beirut, en la reunión estuvieron presentes, además de Karam, el director de política exterior del Consejo de Seguridad Nacional de Israel, Uri Resnick, y el enviado de Estados Unidos para el Líbano, Morgan Ortagus, recién llegado de una reunión con Netanyahu la víspera en Jerusalén. Pero estas no son “negociaciones de paz”, dejó claro el primer ministro libanés Nawaf Salam, diciendo que estaba abierto a la posibilidad de que Estados Unidos, Francia y la ONU “verifiquen” el desarme de Hezbollah e insistiendo en que las FDI deben retirarse primero del sur del país.
Mientras tanto, Israel recibió el cuerpo de otro rehén de Gaza, recuperado por la Jihad Islámica Palestina y Hamás en la región de Beit Lahia, en el norte de la Franja de Gaza, donde se llevaban a cabo búsquedas desde hacía días. Si la identificación confirma que efectivamente se trata del cuerpo de un secuestrado, será el penúltimo rehén en regresar a Israel a partir del 7 de octubre de 2023, un paso crucial para continuar en la siguiente fase del plan Trump.
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