Mientras el propio Ranucci niega la información, demostrando que el sistema ECM de Microsoft – en el centro de la polémica – se activa sólo con los datos de acceso de los magistrados y no espiaba los vestidos, la ANM ataca al gobierno exigiendo aclaraciones.
“La investigación del informe sobre la seguridad informática de los sistemas utilizados por todos los magistrados italianos plantea serias dudas y genera serias preocupaciones”, afirma el Consejo Ejecutivo Central de la Asociación Nacional de Magistrados. “Están surgiendo cuestiones críticas relevantes en materia de seguridad y privacidad, que hasta ahora no han tenido una explicación significativa”.
Por este motivo, los togas señalan con el dedo al Palacio Chigi: “Exigimos aclaraciones al Ministro Nordio y, sobre todo, una intervención inmediata para garantizar el necesario secreto de cada investigación y de las actividades de cada juez y fiscal, comprometidos con la protección de los derechos de cada ciudadano”, dicen, “Y exigimos
también claridad sobre lo que surgió respecto del papel de la Presidencia del Consejo. Es fundamental que haya plena y total transparencia, y que cada entidad institucional la garantice en la medida de sus competencias.