“La nueva dotación del plan de vivienda representa sin duda una señal importante porque indica la voluntad de volver a poner en el centro una política de vivienda que ha faltado a lo largo de los años. Es un primer paso en la dirección correcta, pero debe traducirse rápidamente en intervenciones estructurales y herramientas concretas”. Así, en Adnkronos/Labitalia, Mauro Franzolini, secretario general de FenealUil, sobre la intervención del gobierno en el plan de vivienda.
Para el líder de FenealUil, “se trata de una cuestión crucial: intervenir para facilitar el acceso a la vivienda y revalorizar los activos existentes significa abordar estructuralmente la cuestión de los elevados alquileres en las zonas metropolitanas, reducir las desigualdades sociales y, al mismo tiempo, mejorar la sostenibilidad energética de los edificios, reducir el consumo y aligerar la carga de las facturas de millones de familias, hoy aplastadas por unos costes inmobiliarios y energéticos cada vez más insostenibles”.
Franzolini también destaca cuestiones críticas que aún están abiertas en las obras de construcción: “Es necesario prestar más atención a la sostenibilidad económica de las obras. Las empresas a menudo se ven obligadas a adelantar recursos, con retrasos en los pagos, y enfrentando costos crecientes de energía y materiales. Sin respuestas a estas preguntas, existe el riesgo de ralentizar la implementación de las intervenciones”. Según Franzolini, “la Unión Europea sigue siendo un actor decisivo: necesitamos herramientas y márgenes que nos permitan apoyar las inversiones estructurales sin comprimir el gasto. A falta de incentivos, bonificaciones e instrumentos financieros adecuados, el riesgo es el de una desaceleración significativa del sector de la construcción, con posibles repercusiones en el empleo”, concluye.