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De 1mmm El 19 de diciembre, el tribunal penal de Nanterre deberá examinar un caso espinoso que involucra a enigmáticos actores rusos y la multinacional francesa TotalEnergies, en un contexto de arbitraje internacional fraudulento. Un caso que, en Francia, corre el riesgo de dañar aún más la imagen de este método de resolución de litigios, especialmente apreciado por su rapidez y confidencialidad, pero susceptible de malversación financiera y corrupción.

Uno de los mayores escándalos de arbitraje ocurridos en Francia permanece, en la memoria colectiva, el caso Tapie-Crédit Lyonnais: un fraude combinado con una malversación de fondos públicos que llevó al pago indebido de más de 400 millones de euros por parte del Estado a Bernard Tapie en 2008. El caso que pronto será juzgado en Nanterre revela paralelismos inquietantes con este caso: ambos involucran a muchos de los mismos protagonistas y testigos. Un grupo de hombres, formado por abogados franceses, árbitros internacionales y un administrador judicial, están acusados ​​de intentar extorsionar a la empresa Total (antepasada de TotalEnergies) con 22.400 millones de dólares (casi 16.000 millones de euros) en el marco de un procedimiento de arbitraje iniciado en 2009 en relación con un antiguo contrato de exploración petrolera en Rusia.

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