WASHINGTON (ESTADOS UNIDOS) (ITALPRESS) – El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, habló en el Capitolio en una serie de audiencias parlamentarias caracterizadas por un estrecho enfrentamiento con representantes demócratas y republicanos, abordando en profundidad los principales expedientes de política exterior de la administración estadounidense.
En su discurso, Rubio describió un escenario internacional complejo, destacando cómo Washington está gestionando múltiples crisis simultáneamente. “Estamos comprometidos en varios frentes que requieren atención constante y decisiones rápidas”, dijo, enfatizando cómo la diplomacia estadounidense está llamada a operar en un contexto muy inestable y en constante evolución. El secretario de Estado insistió en la necesidad de mantener un enfoque pragmático: “No hay soluciones sencillas en un escenario global tan fragmentado”.
Gran parte de la audiencia se dedicó al expediente iraní, con especial referencia a las negociaciones sobre el programa nuclear. Rubio indicó que las negociaciones habrían visto señales de apertura por parte de Teherán, a pesar de un marco aún incierto. “Irán ha aceptado negociar aspectos de su programa nuclear que hasta hace poco ni siquiera estaban sobre la mesa”, dijo, añadiendo, sin embargo, que “esto no significa que estemos cerca de un acuerdo o que un acuerdo esté garantizado”.
El Secretario de Estado destacó a continuación las dificultades relacionadas con la estructura política de Irán, definiéndola como un factor muy complejo en las negociaciones. “La naturaleza del liderazgo iraní hace que el proceso sea extremadamente difícil de descifrar”, explicó, señalando que algunas de las discusiones se llevan a cabo a través de canales indirectos y mediados. Según Rubio, todavía habría signos de una mayor participación de los nuevos dirigentes en las negociaciones, aunque de forma no pública: “Hay signos de una participación cada vez mayor, aunque no sea directa ni transparente”.
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