Si bien a muchos países en la COP30 les gustaría que el mundo hiciera más para la transición hacia una energía libre de carbono, la administración de Donald Trump reveló el jueves un plan para autorizar la extracción de petróleo y gas en millones de kilómetros cuadrados en las aguas costeras de Estados Unidos. La medida podría conducir a una expansión masiva de la extracción de combustibles fósiles.
Este plan confirma la creciente brecha entre Estados Unidos, que ignora la COP30 en Brasil, y gran parte del resto del mundo que busca limitar los efectos del cambio climático. El proyecto prevé abrir 34 concesiones para perforar en aguas del Golfo de México, frente a California y a lo largo de la costa norte de Alaska, en una zona prístina que nunca antes había sido perforada.
Dustin Meyer de API explica cómo @InternoEl programa de arrendamiento offshore de cinco años propuesto por apoya empleos, inversiones a largo plazo, seguridad energética y asequibilidad para familias y empresas. pic.twitter.com/lO0d0r0e9A
— Instituto Americano del Petróleo (@APIenergy) 20 de noviembre de 2025
En total, más de 500 millones de hectáreas serían accesibles a la industria del petróleo y el gas, una superficie equivalente a la del Amazonas. Con este plan, “garantizamos que la industria offshore de Estados Unidos siga siendo fuerte, que nuestros trabajadores sigan empleados y que nuestra nación siga dominando el sector energético durante las próximas décadas”, pregonó el Secretario del Interior estadounidense, Doug Burgum, criticando a la anterior administración Biden por haber “frenado el arrendamiento de petróleo y gas en alta mar”.
Incluso bajo Joe Biden, quien fijó ambiciosos objetivos climáticos para Estados Unidos e implementó restricciones a la perforación, la producción de petróleo estadounidense alcanzó máximos históricos.
Trump dice que el cambio climático es una “estafa”
Desde su regreso al poder, Donald Trump ha descrito periódicamente el cambio climático como una “estafa”. Ha deshecho metódicamente las políticas medioambientales de su predecesor, se ha retirado del Acuerdo de París para limitar el calentamiento global e insiste en perforar en busca de hidrocarburos a toda costa.
El proyecto presentado el jueves, sin embargo, corre el riesgo de encontrar oposición, incluida la del gobernador demócrata de California, Gavin Newsom, que denunció inmediatamente un “plan idiota de Trump”. “Este intento irresponsable de vender nuestra costa a donantes de petróleo está condenado al fracaso”, aseguró en un comunicado de prensa, mientras que su Estado prohíbe desde hace tiempo nuevas perforaciones en alta mar. “Utilizaremos todas las herramientas a nuestro alcance para proteger nuestra costa”, prometió.
Probablemente también se opondrán a ella los estados turísticos ribereños del Golfo de México, todavía marcados por el recuerdo del gigantesco derrame de petróleo provocado en 2010 por la explosión de la plataforma petrolera Deepwater Horizon. El senador republicano de Florida, Rick Scott, por ejemplo, ha expresado su oposición a X.