“Franco ? Una figura histórica innegable.” El tono es frío, distante, casi quirúrgico. Libre de todo afecto. A Rodrigo, de 22 años, estudia Derecho cerca de la Plaza de España de Madrid, sin embargo no le faltan ganas e ilusión juvenil. Sabe que el país está a punto de conmemorar medio siglo de la muerte del dictador, pero su rostro no le da calor ni frío. “Mi abuelo lo sufrió, sufrió represalias como republicano, mi padre también sufrió en silencio. Pero a mí nada. Aunque me hablaran” torturaRepresión, pelotones de fusilamiento, es como un pasado indoloro para mí. Sin embargo, está lejos de no ser interesante para mí. Al contrario, se habla mucho de ello. En clase, con amigos…”
Franco vuelve a estar entre los jóvenes. Luego de largos años de desinterés, resurge la figura del Caudillo. En el colegio contiguo al instituto al que asistía Rodrigo, un profesor de historia testifica: “Los estudiantes me piden insistentemente que hable de ello.