Este artículo contiene descripciones de escenas de violencia extrema que probablemente ofenden la sensibilidad de los lectores.
Al principio, el hombre que fue a visitar a su madre a La Seyne-sur-Mer (Var) dio la impresión de ser un suegro atento. “Venía una vez cada 15 días a McDonald’s. Por eso lo llamábamos Monsieur McDo”, recuerda Maëlys, la más joven, ante el tribunal de Digne-les-Bains (Alpes de Alta Provenza), donde Guillaume B. está siendo juzgado por haber violado, torturado y prostituido a Laëtitia, su madre, durante siete años. Maëlys tenía 10 años cuando Guillaume B. entró en su vida.
El ambiente se vuelve más pesado cuando Laëtitia se ve obligada a cerrar su uña. “Guillaume ya no quería que trabajara fuera de casa, por lo que su madre recibía a los clientes en casa”, recuerda Maëlys.