YPor un momento pareció que esta podría ser una velada sorprendentemente relajada para Damian Knyba. Nada más subir al ring el polaco demostró lo que tenía: su grandeza. No trepó entre las cuerdas del ring superior e intermedio como lo hacen la mayoría de los boxeadores. Subió por encima de la cuerda superior. Vale, con una altura de 1,98 metros. Y al principio todo le fue muy fácil.