“Acogemos con satisfacción la atención del Gobierno para apoyar los salarios de las familias y de la clase media, que han sufrido un grave empobrecimiento debido a la inflación en los últimos años. Continuar reduciendo las tasas del Irpef para la clase media es la manera correcta de restaurar la equidad en el sistema tributario, especialmente después de la reducción de las deducciones introducidas con la última Ley de Finanzas”. Así lo afirma Andrea Dili (en la foto), vicepresidente nacional de Confprofessioni.
Sin embargo, según Dili, la intervención sigue siendo parcial: “El hecho de no ampliar el segundo tramo de 50 a 60 mil euros, inicialmente previsto, limita fuertemente el impacto de la medida. Los ahorros para los contribuyentes son modestos: van desde alrededor de 40 euros al año para quienes ganan 30 mil euros, hasta un máximo de 440 euros para quienes tienen más de 50 mil euros”.
El vicepresidente de Confprofessioni nos invita a no perder de vista la perspectiva de una reforma fiscal más amplia: “Entendemos la necesidad de respetar los equilibrios presupuestarios, pero ampliar el tramo hasta 60.000 euros habría sido sin duda más eficaz. Esperamos que el Gobierno pueda intervenir en este sentido con las próximas medidas fiscales”.
Otro tema central tiene que ver con los incentivos empresariales. “La maniobra observada en Dili destina 4.000 millones para aumentar la depreciación de los bienes de capital y aumenta los fondos para las PYME que invierten en maquinaria y equipos. Se trata de una señal importante, que marca la superación de los créditos fiscales vinculados a la Transición 4.0 y 5.0, herramientas que han resultado difíciles de aplicar para las pequeñas empresas”.
Sin embargo, no faltan las decepciones. “Ambas herramientas”, explica Dili, “excluyen a los trabajadores autónomos del grupo de beneficiarios, contrariamente al principio de igualdad consagrado en el nuevo Código de Incentivos. Es incomprensible que una empresa profesional, como una empresa, no pueda acceder a fondos para la modernización tecnológica, precisamente en una fase en la que la digitalización es esencial para seguir siendo competitiva”.
El expositor de Confprofessioni subraya cómo esta exclusión penaliza a categorías cruciales para el sistema económico: “Pienso en médicos, dentistas, arquitectos, ingenieros, geólogos, contables y
veterinarios. Todo el mundo invierte en equipos costosos e innovación, pero no recibe apoyo. Necesitamos un plan específico para la transición digital de los profesionales, porque de ellos también depende el crecimiento del país. »