El ejecutivo está dando un paso más. Ante un precio del barril de petróleo que no baja, el gobierno anunció el jueves 21 de mayo, durante una rueda de prensa celebrada por Sébastien Lecornu, una serie de medidas complementarias para aliviar las carteras de los franceses. Otras medidas cuyo coste total ascenderá a 710 millones de euros, anunció el gobierno.
Duplica el bono de “vehículos de larga distancia”.
Actualmente se espera que cueste 50 euros, eventualmente será de 100 euros. Si hoy los franceses aún no han visto su color, dado que el sitio para solicitarlo no estará activo hasta el 27 de mayo, el gobierno también ha especificado que este bono será accesible durante todo el período estival.
Índices de kilometraje revaluados
Varios sectores verán incrementado en 20 céntimos de euro el reembolso de los gastos ocasionados por el uso del coche. Es el caso de la ayuda a domicilio, pero también de algunos empleados públicos que utilizan el coche para sus desplazamientos profesionales, como los profesores suplentes o los ayudantes de enseñanza.
La prima del combustible se ha reducido
Para incentivar a las empresas a meterse las manos en el bolsillo, se suprime el bono de combustible, que en algunas empresas ya está en vigor desde hace varios años. Actualmente, las empresas que ayudan a sus empleados a abastecerse no pagan cotizaciones a la seguridad social hasta 300 euros de bonificaciones repartidas al año. El gobierno propone desocializar esta bonificación hasta 600 euros al año.
Lo más importante es que Matignon elimina todos los criterios de elegibilidad. Para beneficiarse de esta ayuda del empleador, el empleado tenía que vivir o trabajar en un municipio al que no llegase el “transporte público regular”. O tenían que trabajar en horarios que impedían el uso del transporte público, como trabajo nocturno u horarios escalonados. La última condición posible fue que el empleado tuvo que trabajar en varias obras diferentes sin medios de transporte a su disposición. Por tanto, todos estos criterios quedan suprimidos.
La guinda del pastel es que también se revisa la exención fiscal de este bono de combustible, que pasa de 300 euros a 600 euros.