Anna-Carina Woitschack entrena regularmente desde febrero para “Let’s Dance”. El esfuerzo físico le está pasando factura. Según ella misma, el formato le molesta incluso más que el campamento en la jungla.
Para la esposa de Stefan Mross (50 años), el formato representa un desafío mucho mayor, como revela a “Bild”.
“Let’s Dance” lleva a Anna-Carina Woitschack al límite
“Hay momentos en los que pienso: no, no puedo hacer esto. Sólo me duele. Las costillas, las piernas, los pies, todo me duele”, dice el hombre de 33 años. En comparación, el campamento en la jungla era casi inofensivo. “Creo que al final es más difícil. En la selva sólo hubo dos semanas de hambre. El estrés físico es mayor en ‘Let’s Dance'”.
Anna-Carina Woitschack: “De lo contrario, seré una broma”
El entrenamiento intensivo también tiene aspectos positivos para la cantante pop, como ella misma afirma. “Desarrollé unos abdominales realmente bonitos. Nunca los había tenido antes. Perdí seis centímetros alrededor de mi cintura”, dice Anna-Carina Woitschack, que ha visitado más de 400 escuelas.
Tampoco tiene que limitarse mucho a la hora de comer. “Como tres croissants de chocolate al día. Puedo comer, comer, comer. Quemo muchas calorías gracias al baile. Tengo que comer mucho, de lo contrario seré una broma”, dice.