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El caso conocido como “la mujer secuestrada de Bignay” tuvo repercusión nacional a finales del verano de 2021. La noche del 24 de agosto, Gaëlle B., entonces de 26 años, fue recogida en pantalones, sucia, demacrada y hambrienta, por una vecina que vivía en este pueblo de 400 habitantes situado cerca de Saint-Jean-d’Angély (Charente-Maritime). Dijo que fue secuestrada por Lorena R.-C., su madre de 58 años, y su hermana mayor Audrey B., de 26.

Su calvario había durado, según sus palabras, durante 3 años. Su historia llevó a que su madre y su hermana permanecieran bajo custodia hasta agosto y septiembre de 2022, y fueran acusadas de secuestro y violencia intencional con arma y en un encuentro.

El juez de instrucción de la sección penal aún no se ha pronunciado

Este nebuloso asunto podría terminar a nivel legal con la falta de proceso penal. La Fiscalía de La Rochelle acaba de firmar un auto de procesamiento que cierra el caso. Reveladas por el periódico “Sud Ouest”, las informaciones indican que los magistrados no pudieron fundamentar suficientemente las afirmaciones de Gaëlle B. ni demostrar “los elementos jurídicos del secuestro”. Nada indica que realmente se impidiera a la víctima salir de este pozo negro donde Lorena R.-C. y Audrey B. siguieron los preceptos del menonismo, un movimiento evangélico que rechazaba todo progreso tecnológico.

Además, afirma la Fiscalía, “los informes psiquiátricos plantean el problema de la alteración o incluso la abolición del discernimiento de las acusaciones”. Corresponde ahora al juez de instrucción del centro penal de La Rochelle pronunciarse sobre este enigmático y sórdido caso. Su orden final podría alinearse con las posiciones de la fiscalía de La Rochelle y conducir a la desestimación del caso o a su remisión al tribunal penal de Charente-Maritime.

Gaëlle B. todavía vive al margen

Seguida de varias asociaciones, Gaëlle B. todavía vive marginalmente en el departamento. Lorena R.-C. nunca ha admitido los hechos que se le imputan y siempre ha defendido el escenario del “aislamiento voluntario”. Contactada por “Le Parisien”, su abogada, Rebecca Remond, “aprecia la reflexión objetiva de la acusación”.

Audrey B. comenzó su reintegración y emprendió una formación tras su liberación de la prisión preventiva, nos cuenta su abogado, el señor Julien Sevet. En caso de que finalmente se desestime el caso, esta junta solicitará una compensación económica en nombre de Audrey B. por el año que pasó en prisión.

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