En el Elíseo, la gravedad de una crisis suele medirse por el número de consejos de defensa convocados por Emmanuel Macron. En setenta y dos horas, el ataque conjunto israelí-estadounidense contra Irán el sábado 28 de febrero ya ha sido objeto de tres reuniones secretas de defensa. El último tuvo lugar la tarde del lunes 2 de marzo, pocas horas después del esperado discurso del Jefe de Estado sobre la doctrina francesa de disuasión nuclear. “La guerra en curso en el Cercano y Medio Oriente (…) trae y traerá su parte de inestabilidad y posible fuego a nuestras fronteras”, advirtió el Jefe de Estado durante su viaje a la base de Île Longue, en Brest (Finisterre), prometiendo volver al tema en la sede “los próximos días”.
El temor a un incendio en Oriente Medio tras el asesinato del líder supremo iraní Ali Jamenei está impactando el debate político, a dos semanas de la primera vuelta de las elecciones municipales. El presidente de la Agrupación Nacional (RN), Jordan Bardella, pidió el domingo a Emmanuel Macron reunir a los líderes de los partidos representados en el Parlamento “aclarar el papel de Francia” así como “cuestiones de seguridad, geopolíticas, económicas y energéticas” en la guerra de Irán.
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