Repower, grupo activo en el sector de la energía y la movilidad sostenible, ha publicado la segunda edición del libro blanco Repower sobre innovación y turismo, el documento dedicado al mundo del turismo creado en colaboración con Turismi.ai, la Asociación Italiana para la Inteligencia Artificial en el Turismo, presidida por Edoardo Colombo. El objetivo del documento es analizar y orientar la calidad de la experiencia turística, la sostenibilidad de las actividades vinculadas a la misma y la capacidad del sector turístico de valor general para las comunidades locales involucradas.
El Libro Blanco ofrece una interpretación concreta para orientar las decisiones administrativas y las estrategias empresariales: el turismo se interpreta como un ecosistema de múltiples niveles, compuesto de áreas diferentes pero estrechamente interconectadas. En el centro, el diálogo entre territorios, comunidades, infraestructuras y tecnologías. En este escenario, Repower pretende desempeñar un papel facilitador, vinculando habilidades e inversiones, con el objetivo de fortalecer ecosistemas territoriales cada vez más integrados.
Para comprender la complejidad del fenómeno turístico, el informe adopta un cuadro sinóptico 4×4, diseñado para resaltar las relaciones entre las cuatro dimensiones en las que se centra -conexiones y accesibilidad, cultura y regeneración, infraestructura y territorio, tecnología e inteligencia artificial- y los cuatro actores fundamentales del sistema turístico: viajeros, operadores, destinos y residentes. La tabla constituye una lente interpretativa a través de la cual leer sistemáticamente las dinámicas generadas dentro de cada dimensión. El análisis de este libro blanco nació a raíz del premio especial Repower innovación y turismo 2025, a partir de cuatro mesas de debate temáticas dedicadas a las conexiones, la cultura, las infraestructuras y la inteligencia artificial, que involucraron voces académicas y profesionales para restaurar una imagen clara del turismo, un fenómeno a la vez tecnológico y humano, material y simbólico, económico y relacional.
Siguen los cuatro capítulos. 1) Conexiones y accesibilidad: la red como patrimonio. El turismo no es sólo un conjunto de monumentos, sino un sistema de relaciones: su competitividad depende de la calidad de las conexiones físicas, digitales y sociales. La accesibilidad ya no es sólo una obligación, sino un principio de diseño: pensar en necesidades específicas mejora la experiencia de todos y hace que las áreas sean más resilientes. Las plataformas digitales, incluidos mapas y reseñas, también influyen en la reputación de los destinos, pero el valor real surge cuando estas conexiones se convierten en colaboración y beneficios compartidos. Estudio de caso: el análisis de Nápoles muestra cómo la apertura del centro de Ryanair en 2016 actuó como palanca para un desarrollo no homogéneo. La renta media aumentó en toda la ciudad pero con un crecimiento significativamente mayor en los barrios del centro histórico UNESCO (+2.032 euros) respecto a los no afectados por los flujos internacionales (+1.580 euros).
2) Cultura y regeneración: más allá de la exposición museística. La cultura es la primera infraestructura del desarrollo y no debe “doblarse” al turismo: las prácticas más auténticas surgen de las necesidades de una comunidad. El patrimonio cultural debe ser considerado como un presente activo capaz de generar nuevos lenguajes y cohesión social. El turismo sólo se considera sostenible cuando los valores que lo impulsan son compartidos por la comunidad local, evitando narrativas estáticas que resten sentido a la identidad del territorio. En Italia, casi 2 de cada 3 presencias se concentran en municipios con vocación cultural. Estudio de caso: En Pollica, la dieta mediterránea se ha convertido en una estrategia de gobierno territorial (paisaje alimentario) que conecta la agricultura, la salud y el turismo lento, transformando un pueblo en un laboratorio global. Mientras tanto, en Nápoles, el estudio de caso de la Fundación Foqus en los Quartieri Spagnoli muestra cómo la regeneración urbana y social puede preceder y guiar el éxito del turismo. Gracias a las herramientas de análisis de datos desarrolladas con Almaviva, la Fundación monitoriza el impacto de los flujos para prevenir fenómenos negativos como la gentrificación y mantener el equilibrio del tejido social.
3) Infraestructura y territorio: herramientas de gobernanza y resiliencia. Las infraestructuras son el “sistema operativo” de los territorios y actúan como dispositivos para regular el comportamiento. El documento deja claro que la superpoblación suele ser causada por sistemas de infraestructura incapaces de distribuir a los visitantes en el espacio y el tiempo, más que por una demanda excesiva. En los espacios interiores, las infraestructuras ligeras, la movilidad suave y los servicios locales se convierten en palancas fundamentales contra la despoblación y el aislamiento. Estudio de caso: el proyecto Mappina en Nápoles utiliza el mapeo ciudadano colaborativo para resaltar el patrimonio invisible y redistribuir los flujos urbanos, contribuyendo así a construir nuevos imaginarios colectivos. La recuperación del Museo Nacional del Ferrocarril de Pietrarsa muestra cómo la restauración del patrimonio industrial, combinada con intervenciones específicas en materia de movilidad (nuevas paradas ferroviarias), puede regenerar la economía local.
Las infraestructuras estratégicas pueden adoptar formas diferentes, pero las del sector energético, en particular la nueva generación a partir de fuentes renovables, son cada vez más oportunidades de fricción con los territorios: un parque eólico o un campo fotovoltaico no deben estudiarse sólo en términos de impacto ambiental o paisajístico, sino también como oportunidades para acelerar y sistematizar las capacidades y las economías locales, que podrían beneficiarse enormemente si se les colocara en condiciones de crear sinergias reales con inversiones significativas -y de alguna manera inevitables- como las dictadas por las recientes crisis energéticas globales.
4) Tecnología e Inteligencia Artificial: el algoritmo al servicio de la humanidad. La IA no es sólo una herramienta de eficiencia, sino una infraestructura habilitadora que transforma el diseño del turismo. La automatización debe servir para potenciar el factor humano, liberando recursos para la acogida y las relaciones, que siguen siendo insustituibles. Es fundamental que los territorios desarrollen su propia soberanía digital gestionando los datos producidos por los flujos. Si bien la demanda es fuerte (el 33% de los viajeros italianos ya utiliza la IA y el 85% la considera útil), la oferta sigue siendo baja: solo el 13% de los proveedores de actividades al aire libre y el 14% de las agencias han iniciado proyectos estructurados de IA.
Dos estudios de caso cierran el Libro Blanco. N-AI Lab: un laboratorio dedicado que ayuda a nuevas empresas y pequeñas empresas a integrar la IA en los procesos de producción locales, haciendo que la innovación sea accesible y no patentada. Touristinfo.ai: el ganador del Premio Repower 2025 presentó “Giggo”, un asistente digital utilizado en Tirol del Sur. Giggo no se limita a informar, sino que actúa como un consultor que, en tiempo real y en 80 idiomas, ofrece alternativas a aparcamientos saturados o rutas menos frecuentadas, restableciendo el equilibrio entre el visitante y el territorio.
“El Premio Especial Repower 2025 en Nápoles – comentó Fabio Bocchiola, CEO de Repower – fue para nosotros un laboratorio de comparación, en el que diferentes habilidades y puntos de vista dieron una interpretación común del turismo como un fenómeno complejo, al mismo tiempo tecnológico, humano y territorial. De este trabajo nació la segunda edición de este Libro Blanco, que no pretende ser un catálogo de soluciones, sino una herramienta para guiar las elecciones de quienes trabajan en el sector. Depende de la capacidad de gestionar las infraestructuras estratégicas y la vocación local en de manera integrada – como en el caso del turismo, la innovación no es un fin sino una palanca para mejorar el funcionamiento de los sistemas territoriales y la calidad de la experiencia. Para nosotros, la innovación sólo tiene valor cuando es capaz de generar beneficios concretos y duraderos para los territorios y para las comunidades que los habitan.
Edoardo Colombo, presidente de Turismi.AI, añadió: “El turismo es un ecosistema en el que las conexiones, las infraestructuras, la cultura y las tecnologías se combinan para generar valor. Para Turismi.AI, el Libro Blanco es una oportunidad de ofrecer una interpretación útil para apoyar al sector hacia modelos más inteligentes y sostenibles, capaces de mejorar conjuntamente la experiencia del viajero, la competitividad de los operadores, la gobernanza de los destinos y la calidad de vida de los residentes. Por eso agradezco a Repower por promover esta útil iniciativa para el debate sobre cómo mirar al futuro con una mirada compartida visión”.
La redacción del Libro Blanco fue coordinada por Edoardo Colombo (presidente de Turismi.AI) y Sergio Beraldo (profesor de economía política en la Universidad Federico II de Nápoles), quienes también coordinaron, respectivamente, las mesas temáticas sobre IA y conexiones. Sara Roversi (fundadora del Future Food Institute) y Pierluigi Sacco (Universidad de Chieti-Pescara) moderaron el debate durante las mesas temáticas sobre cultura e infraestructura. El Libro Blanco de Innovación y Turismo se presentó en GatewAI 2026, la conferencia nacional sobre inteligencia artificial en turismo.