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En el pasado, la anciana no habría desaprovechado esas oportunidades. El once de Luciano Spalletti no supo aprovechar la dura parada del Milan para alcanzar a los rossoneri en la tercera plaza, empatados 1-1 por un Verona ya descendido. Los bianconeri empezaron bien, dominando en gran medida pero sin lograr crear grandes ocasiones de gol. En el minuto 33, un raro error de Bremer proporcionó a los Scaligeri un magnífico balón, que el escocés Bowie llenó la red. A partir de entonces, la Juve casi siempre permaneció en el área veneciana, pero tuvo que esperar hasta la segunda parte antes de que Dusan Vlahovic, que regresaba, encontrara el empate con un tiro libre. El final frenético, con un equipo lanzado hacia adelante en busca del gol del partido, sólo le dio el palo a Zhegrova en el tiempo añadido. Milán y Roma expresan su más sincero agradecimiento.

La Juve domina, el Verona marca

La dura derrota del Milan ante el Sassuolo ofrece a la Juventus una oportunidad imperdible de hacerse con el tercer puesto y el once de Spalletti afronta los primeros minutos del partido contra el Hellas Verona con la actitud adecuada. El primer pitido para los bianconeri llegó a los tres minutos, cuando un centro de Cambiaso se fue ligeramente demasiado alto para el cabezazo de McKennie, que se fue desviado. El equipo Scaligeri intenta cumplir su compromiso lo mejor que puede pero por un momento es demasiado brutal: la intervención con la que Gagliardini noquea a David tras una buena jugada le vale su primera tarjeta amarilla. A pesar de una clara superioridad territorial del once de Spalletti, Montipò rara vez es cuestionado: el débil cabezazo de Kelly es presa fácil para el portero veneciano. El patrón de tiro libre que le da a Locatelli un buen balón es más peligroso: su derechazo desde lejos no termina muy lejos. Igualmente insidiosa es la acción fluida de Yildiz por la izquierda que coloca a Conceiçao en posición de disparar: el disparo del portugués es raso pero poco potente, que Montipò controla en dos tiempos. Verona rara vez se ve en el área de Di Gregorio: Bernede consigue alimentar la carrera de Suslov pero su disparo sale demasiado alto para preocupar al número uno de la Juventus.

Al final, sin embargo, la barrera amarilla y azul comienza a mostrar las primeras grietas: si en el minuto 24 es necesaria una alentadora jugada de Edmundsson para impedir que David convierta el punto de Cambiaso en gol, la mala suerte le dice no a Bremer, cuyo bonito cabezazo supera a Montipò pero se estrella en el larguero. Pasada la media hora, empiezan a llegar las amarillas: si la tarjeta mostrada a Frese por hacer una zancadilla a Conceiçao es clara, hay dudas sobre la tarjeta mostrada a Locatelli por simulación tras un contacto con Akpa Akpro. Mientras que la ventaja de la Juventus parece sólo una cuestión de tiempo, un grave error de Bremer en la fase de preparación le da un balón soberbio a Bradaric: Bowie transforma su centro en meta, burlándose de un Di Gregorio poco impecable en su posición. Unos minutos más tarde, el escocés estuvo a punto de volver a duplicar su ventaja pero Kelly logró desviar el último disparo a córner. La Juve se desató y atacó con más energía: fue una pena que Thuram llegara un poco tarde a un centro de McKennie, permitiendo que Nelsson pusiera el balón en el córner. Un minuto después, Edmundsson estuvo perfecto al desviar con el pecho un bonito disparo de Cambiaso desde fuera, pero la presión final de los bianconeri no sirvió de nada. Nos dirigimos al vestuario con la sorprendente ventaja del Verona y mucho en qué pensar para Luciano Spalletti.

Vlahovic empata, pero no es suficiente

El riesgo de perderse el tercer puesto era demasiado alto para Spalletti, que decidió en el descanso mandar a Thuram al banquillo para darle tiempo de juego a Dusan Vlahovic. Cuatro minutos y los bianconeri desperdician una excelente oportunidad: en un centro raso de Conceiçao, David logra retener el balón y girarlo con el pie izquierdo, pero disparando muy por encima del travesaño. Poco después, cuando el zurdazo de McKennie fue desviado por Gagliardini, Montipò logró anticiparse al ataque de David en el último minuto, recibiendo un golpe que obligó a interrumpir el partido durante algunos minutos. Poco a poco, la presión de los bianconeri sobre la retaguardia veneciana fue aumentando, pero en el minuto 59 ni Vlahovic ni David lograron alcanzar el atractivo centro de Yildiz. Al final, lo que permitió a la Juventus encontrar el empate fue el pase de Bernede a Conceiçao, lo que le valió al equipo local un tiro libre en una posición interesante. Vlahovic dibuja una parábola burlona que Montipò no consigue concretar: 1-1 más que merecido para los bianconeri, que dominan ampliamente esta segunda parte.

Para mantener el empate fueron necesarias dos sensacionales intervenciones de Montipò, que primero detuvo un derechazo de Conceiçao desde corta distancia y luego logró negarle la satisfacción del gol cuando intentó cabecear. Alrededor del minuto 70, un torbellino de cambios para ambos equipos, la Juventus decidió insertar a Miretti y Boga en lugar de David y Cambiaso para el ataque final en busca de la victoria fundamental. El pase profundo horizontal con el que Locatelli encuentra a Conceiçao no está nada mal: es una pena, sin embargo, que su zurdazo desde el borde del área acabe profundo. A 10 minutos del pitido final, Spalletti también juega las cartas de Koopmeiners y Zhegrova, que sustituyen a Kelly y Conceiçao para el último partido. El propio francés pone un balón cortado en el segundo palo: Boga no logra girarlo hacia la portería pero intenta con un tacón para facilitar a un compañero, encontrando la salida de Montipò. En la espalda, Bowie aprovecha un despeje impreciso de Koopmeiners y lanza un magnífico disparo un poco demasiado central: Di Gregorio no tiene mayor problema. A partir del tercer minuto del tiempo añadido, gran acción de Zhegrova que regresa por la izquierda y pega de lleno al palo, ante la desesperación del público del estadio.

El tablero

JUVENTUS (4-2-3-1) – Di Gregorio; Kalulu, Bremer, Kelly (80′ Koopmeiners), Cambiaso (76′ Boga); Locatelli, Thuram (46′ Vlahovic); Conceiçao (80′ Zhegrova), McKennie, Yildiz; David (69’Miretti).

Entrenador: Luciano Spalletti
VERONA (3-5-1-1) – Montipò; Edmundsson, Nelson, Frese; Belghali, Akpa Akpro, Gagliardini, Bernede (80′ Harroui), Bradaric (72′ Slotsager); Suslov (71′ Lovric); Bowie. Entrenador: Paolo Sammarco
Goleadores: 33′ Bowie (G), 62′ Vlahovic (J)
Reservados: 5′ Gagliardini (V), 31′ Frese (V), 33′ Locatelli (J), 63′ Bernede (V), 95′ Harroui (V)
Árbitro: Giovanni Ayroldi (Molfetta)

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