Crisis de obesidad
Millones de personas se inyectan para adelgazar: esto dice la OMS
12/03/2025 – 11:57Tiempo de lectura: 2 minutos
Las inyecciones adelgazantes están de moda, pero la OMS recomienda precaución. Los remedios pueden ayudar a curar la obesidad. Sin embargo, no resuelven el problema a largo plazo.
Más de mil millones de personas en todo el mundo viven con sobrepeso grave (obesidad) y la tendencia va en aumento. La Organización Mundial de la Salud (OMS) predice que esta cifra se duplicará de aquí a 2030. La obesidad favorece numerosas enfermedades como la diabetes, los infartos y el cáncer.
En sus nuevas directrices, la OMS reconoce los llamados agonistas del receptor GLP-1 como terapias eficaces contra la obesidad. Estos incluyen los ingredientes activos liraglutida, semaglutida y tirzepatida. Están contenidos en medicamentos como Saxenda, Wegovy o Mounjaro. Desarrollados originalmente para tratar la diabetes, suprimen el apetito y aumentan la saciedad.
A pesar de los efectos positivos, el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advierte contra las expectativas exageradas: “Los medicamentos por sí solos no resolverán la crisis de la obesidad”. La OMS enfatiza que los fondos sólo deben usarse además de ejercicio y una dieta saludable.
Se recomienda su uso en adultos con un índice de masa corporal (IMC) igual o superior a 30. El medicamento no es adecuado para personas no obesas ni para mujeres embarazadas.
La OMS califica su recomendación de “condicional”. Esto significa que los preparados pueden ayudar, pero sólo bajo determinadas condiciones y bajo supervisión médica.
Una preocupación central de la OMS: el acceso equitativo a los medicamentos. En muchos países estos medicamentos faltan o son inaccesibles. Por lo tanto, Ghebreyesus pide una expansión global de la asistencia, especialmente para los países y grupos de población más pobres.
Incluso expertos como la investigadora británica en nutrición Marie Sprecley apoyan este camino: “Las directrices se basan en una combinación de medicamentos, terapia conductual y atención justa: este es el camino correcto”.
Sin embargo, los expertos ven las nuevas directrices de la OMS como un paso importante: proporcionan orientaciones claras por primera vez y dejan claro que no existe una solución rápida para la obesidad. Sólo una combinación de tratamiento médico, un estilo de vida saludable y cambios sociales puede ayudar a largo plazo.