Los líderes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y Médicos Sin Fronteras (MSF) denunciaron el domingo 3 de mayo “falla” de la comunidad internacional para proteger los servicios de salud durante los conflictos.
Hace diez años, recuerdan en una declaración conjunta, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó por unanimidad la resolución 2286 que condena los ataques y amenazas contra heridos y enfermos, personal médico, hospitales y otras instalaciones sanitarias.
“Hoy la situación es incluso peor que hace diez años. No celebramos el éxito, celebramos el fracaso”lo denuncian, lo afirman “esto no es un fallo de la ley” Pero “voluntad política”. “La violencia contra las infraestructuras, los medios de transporte y los trabajadores de la salud continúa sin cesar”señalan.
“Investigaciones rápidas, transparentes e imparciales”
Como líderes del CICR, la OMS y MSF, declaran su adhesión al mismo “a otros miembros de la comunidad internacional para que lancen un llamado urgente a la acción”. “Cuando los hospitales y los trabajadores de la salud son atacados, nos enfrentamos no sólo a una crisis humanitaria, sino también a una crisis de humanidad”dicen.
Llaman a los líderes mundiales “tomar medidas y demostrar la voluntad política necesaria para poner fin a esta violencia” contra la asistencia sanitaria, en particular reforzando su protección y garantizándola “investigaciones rápidas, transparentes e imparciales” llevarse a cabo en caso de ataques.
“Los actores estatales son responsables de la gran mayoría, alrededor del 85%, de los incidentes que afectan a los servicios de salud”dijo a los periodistas esta semana Michael Keeffe, asesor del CICR para la protección de los servicios de salud.