jCuanto más lo miras, más claro se vuelve: este programa tiene un problema. Y aunque es el final de la temporada número 21 de “La próxima top model de Alemania” (GNTM), por una vez no se trata de imágenes corporales poco realistas. O con ideas extremadamente flexibles sobre diversidad e inclusión. O con circunstancias insignificantes, incluso feas, en el set de las que se quejan los ex candidatos. No, la gran final de GNTM de este año se ve afectada por algo completamente diferente.