“Una reforma tan importante merece un trabajo compartido y no divisiones entre mayoría y oposición”. Así lo declaró Salvatore Deidda al margen de la asamblea pública de Assiterminal en Roma, hablando del camino de reforma del sistema portuario italiano. “El sector espera un trabajo digno de los políticos, no banderas”, explicó Deidda, destacando el deseo de trabajar para que “incluso la oposición esté satisfecha con el trabajo que realizaremos dentro de la comisión”.
Según el presidente de la Comisión de Transportes de la Cámara de Representantes, el reciente decreto sobre el desarrollo de los recursos marítimos representa “un trozo” de un camino más amplio que concierne a la economía azul y la logística. “La política debe escuchar a las empresas y no imponer sus deseos desde arriba. Son las empresas las que deben decirnos qué condiciones son necesarias para funcionar mejor”, añadió.
Entre los principales objetivos de la reforma, Deidda señaló la construcción de un “interés nacional en los puertos”, superando la fragmentación entre las distintas autoridades portuarias. “Hasta ahora, cada puerto miraba correctamente su propio territorio, pero faltaba un espíritu nacional. Hoy debemos construir un sistema portuario verdaderamente italiano”. El parlamentario recordó a continuación la cuestión de la seguridad jurídica y la protección del trabajo portuario. “Necesitamos claridad en la gobernanza, las capacidades y las relaciones entre autoridades y operadores, pero también una mayor seguridad para los trabajadores del sector”. Deidda también reiteró la importancia del diálogo entre instituciones y colegios profesionales: “Todas las medidas que hemos construido, desde los recursos marítimos hasta las infraestructuras, nacieron de escuchar las necesidades de las empresas y operadores”. Por último, también se puede criticar el ETS europeo en el sector marítimo: “Es una de esas medidas que agradaron al legislador europeo pero que sólo perjudicaron al mundo marítimo”.