El terremoto vuelve a golpear los Campi Flegrei con un temblor de magnitud 4,4, uno de los más fuertes desde que el bradiseísmo volvió a estallar con fuerza a la sombra del Vesubio. La escena que se presenta al amanecer es una de las ya vistas en los últimos años, desde que el miedo al terremoto volvió a la vida: muros que bailan, candelabros que se balancean, cornisas que ceden, áticos que crujen.
Lo suficiente como para sacar de la cama – son las 5:51 am – a los habitantes de la zona Flegrea (el terremoto se produjo en el golfo de Pozzuoli, a unos dos kilómetros de Bacoli y a unos 3 kilómetros de profundidad), pero también a gran parte de la ciudad de Nápoles, donde el impacto se sintió claramente. Los resultados de los daños son finalmente tranquilizadores, pero esta vez el miedo era grande. Un shock que, en intensidad y duración, recuerda a los del 30 de junio y el 13 de marzo de 2025, los más violentos desde los años 1980: en estos casos la magnitud registrada fue de 4,6, la más alta jamás registrada.
Ubicación y datos relativos al terremoto del 21 de mayo de 2026 en Campi Flegrei (fuente: INGV)
Se realizaron controles inmediatamente y se descartaron daños especialmente graves. Como medida de precaución, los alcaldes de los municipios de la zona flegre cerraron las escuelas. Se ha informado del colapso del arco del Belvedere de Baia, a lo largo de las crestas de Bacoli, entre Punta Epitaffio y Pennata, y de parte del yeso de las fachadas de casas particulares. Posteriormente, la línea de metro Villa Literno-Nápoles, inicialmente suspendida en todo su tramo para facilitar los controles en las obras y edificios de ingeniería civil, fue reabierta parcialmente. Cumaná y Circunflegrea ahorcadas. El Parque Arqueológico de Pozzuoli está cerrado.
“Fue fuerte. Lo más sentido por los habitantes de Bacoli. Muchos ciudadanos nos informan del colapso de parte del yeso en las fachadas de edificios privados. Y también nos informan de daños en las crestas que dan al mar”, indica el boletín escrito por el alcalde de Bacoli, Josi Della Ragione. También resultó dañado el arco de piedra del mirador de Maurizio Valenzi, en via Castello, en las laderas del castillo aragonés. Las voces recogidas atestiguan el gran miedo: “Estoy en la calle desde las seis de la mañana. Me puse la primera ropa que encontré y me escapé”, testifica Anna, en cuclillas en un banco en el paseo marítimo Sandro Pertini de Pozzuoli. “No es posible seguir viviendo en esta situación, no podemos soportarlo más”, observa un comerciante.
Terremoto en Campi Flegrei
El terremoto también alcanzó las islas del Golfo: como Procida e Ischia. El fenómeno – explican desde el INGV – forma parte de un nuevo enjambre sísmico que llega tras una pausa ilusoria de algunos meses. “Hace tiempo – afirma Lucia Pappalardo, directora del Observatorio del Vesubio del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología – que no se producen eventos más energéticos, después del terremoto de magnitud 4 del 1 de septiembre de 2025. Este intervalo puede haber dado una especie de ilusión psicológica, pero sabemos que el bradisismo no cesa. A la luz de estos datos, esperamos una sismicidad que no será diferente de la observada en 2025.
Video Bacoli, daños por terremoto en el paseo marítimo
Al final del día, fue el jefe de Protección Civil, Fabio Ciciliano, quien llegó a Bacoli para hacer balance, para hacer balance: “Ha habido algunos daños pero nada estructural. Mañana se reabrirán las escuelas, excepto una que en Bacoli necesita controles más profundos. Nueve personas fueron evacuadas de Bacoli debido a la inutilizabilidad de sus viviendas. Se está realizando una evaluación en el cuartel de los Carabinieri”. Del Ministro de Protección Civil, Nello Musumeci, una invitación al realismo: “Esta realidad particularmente frágil tendrá que coexistir con los temblores. El gobierno ha desarrollado el famoso proyecto Campi Flegrei que costó más de 600 millones de euros. Podemos hacer todo excepto detener la actividad sísmica, ahí – observa – sólo el Señor puede intervenir”.
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