Una casa naranja en un camino de piedra. A su alrededor, la campiña de Gironda está animada por una maraña de árboles de espeso follaje. Incluso los campos, casi algodonosos bajo la luz nubosa. Desde aquí, en Berthez, a 60 kilómetros de Burdeos, emite Radio por la Paz Internacional (RFPI). En una pequeña sala utilizada como estudio, Sylvain Clament, con los auriculares puestos, está apoyado en la mesa de mezclas y con una batería de dispositivos a mano.
Amplificador lineal, modulador para convertir la voz en ondas electromagnéticas y filtros de banda para aclarar la señal. Una pequeña lámpara proyecta un halo amarillo, como un capullo en el que el presentador reelabora el sonido de un programa destinado a Irán. Cada día, sin parar, esta enfermera de 49 años envía retransmisiones pregrabadas a una emisora situada en Uzbekistán, desde donde se retransmitirán a Teherán.