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La fiscalía de Módena ha pedido que se confirme la detención y el internamiento en prisión de Salim El Koudri, el hombre de 31 años que hirió a ocho personas el sábado por la tarde al arrojarse a toda velocidad en su coche contra la multitud en el centro de Módena, pero No cuestionó las circunstancias agravantes del terrorismo o el odio racial o incluso la premeditación..

Así lo informó el abogado Fabio Giannelli, en las afueras de la prisión de Módena, al final de la audiencia de validación. El abogado añade que la acusación de masacre ha sido confirmada, pero que por el momento “sólo se trata de las lesiones más graves”..

“Lamento mucho que haya terminado de esta manera”. Esta es la sentencia que Salim El Koudri, de 31 años, comunicó a su abogado Fausto Gianelli después de contarle esta mañana la carambola que cometió, al volante de su coche, el sábado 16 de mayo, en el centro de Módena, acribillando a siete transeúntes, cuatro de los cuales siguen hospitalizados en estado grave.

Una frase a la que el defensor se refiere a Adnkronos y que da la imagen de un joven nacido en Bérgamo, hijo de inmigrantes marroquíes, cualificado y con problemas mentales certificados, que poco a poco va tomando conciencia de lo ocurrido. El joven permanece recluido en régimen de aislamiento en la prisión de Módena a la espera de la decisión de validación del juez de instrucción; decisión que se espera hoy.

No habla con el juez de instrucción

Ante el juez de instrucción de Módena, durante la audiencia de validación que tuvo lugar en prisión, Salim El Koudri no dijo nada sobre los hechos del sábado, cuando atropelló con su coche a toda velocidad a unos transeúntes en Módena, pero proporcionó los códigos de desbloqueo de su teléfono móvil, que así podrán ser analizados para profundizar en la personalidad y el pasado del joven. El abogado Fabio Giannelli que lo defiende solicitó una visita para su cliente y declaró que espera que le receten medicamentos que puedan estabilizarlo, para favorecer su colaboración con la justicia. “Sin embargo, parecía más lúcido que ayer – dijo el abogado fuera de la prisión – me pidió cigarrillos. Le dije que sus padres vendrían, pero él dijo “esperemos, quiero estar listo”. La Fiscalía solicitó con razón la validación del arresto y solicitó la custodia, que en ese momento era sin duda lo que esperábamos”. Respecto al agravante de premeditación, el abogado explica que “no se ha comprobado porque es cierto que está cometiendo un acto horrible, pero de momento nadie ha entendido realmente lo que pasó por su mente ese día, los psiquiatras forenses lo comprobarán”.



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