2POSC3CKPZDHZC25W7SIDESSLU.jpg

Aulas (ya) sobrecalentadas. Una escuela de primaria de Soustons (Lande) cierra sus puertas el jueves y el viernes por la tarde para proteger a los niños del calor extremo. A principios de semana, la ola de calor había elevado la temperatura… a 53°C.

Las temperaturas alcanzaron los 90 grados fuera de la escuela primaria Green Island el martes, pero los termómetros subieron mucho más en los pasillos, según Florian Deygas, primer teniente de alcalde a cargo de Educación.

“Malestar y vómitos”

El calor provocó un malestar inicial entre los estudiantes. “También hubo náuseas y vómitos”, añade el electo, presente en la inauguración de la planta el jueves por la mañana, destacando el largo techo de cristal que atraviesa todo el edificio, responsable del dramático aumento de la columna de mercurio. Incluso las ventanas de esta escuela diseñada en 1984, que hoy acoge a unos 350 alumnos de entre 6 y 11 años, están “aisladas con un solo cristal”.

El jueves y el viernes, mientras se esperan altas temperaturas en este departamento puesto en alerta amarilla por Météo France, la escuela cerrará sus puertas al mediodía por decisión del municipio, que concede a las familias afectadas el libre acceso a la piscina municipal.

A la espera de que se lleven a cabo las obras de rehabilitación del grupo escolar, tema que estuvo en el centro de la campaña electoral municipal en esta ciudad costera de más de 8.000 habitantes, “tendremos que resistir al menos dos años”, estima el diputado.

Camille, de 39 años, que vino a llevar a una de sus hijas al colegio el jueves por la mañana, se felicita de esta medida adoptada “para evitar dejar a los niños con este calor”, pero se pregunta “por qué las inversiones no se hicieron antes”.

Señores instalados debajo del patio.

El nuevo equipo municipal, que asumió sus funciones en marzo, empezó a instalar los nebulizadores bajo el patio. “Esta ola de calor nos sorprendió, pero la idea es seguir utilizando nebulizadores, realizar clases al aire libre y encontrar soluciones”, afirma Florian Deygas.

“Es una situación que dura desde hace años, hemos propuesto muchas cosas sin ser escuchados”, se queja Émeline Hick, presidenta de la asociación de padres, feliz de haber “renovado el diálogo” con los representantes electos. Y pide la instalación de aires acondicionados en las aulas.

Cierres de escuelas “excepcionales”

Como nunca antes había sido tan temprano, la ola de calor sorprendió al mundo docente mucho antes de que finalizara el año escolar. Sin embargo, el cierre de las instituciones educativas sólo debería ocurrir como último recurso, advirtió el Ministerio de Educación Nacional en su plan de gestión de olas de calor publicado el jueves.

“Si ninguna modalidad de desarrollo permite la recepción de estudiantes y personal con total seguridad, el instituto podrá cerrarse previo diálogo entre el prefecto, las autoridades académicas y el alcalde. Esta medida es por su naturaleza excepcional y proporcionada, para preservar la continuidad del servicio y la continuidad educativa”, indica este texto.

Referencia

About The Author