En 2025 se exigieron alrededor de 17.100 millones de euros en derechos y sanciones a particulares o empresas tras una auditoría fiscal, un récord, indicó el martes el Ministerio de Economía y Finanzas en su informe anual de auditoría fiscal.
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El proyecto de ley contra el fraude social y fiscal fue adoptado el martes 7 de abril en primera lectura por la Asamblea Nacional. Con el objetivo declarado del gobierno de poder aportar 1.500 millones de euros adicionales cada año a las arcas del Estado.
Esta votación se produce pocas horas después de que el Ministerio de Acción y Cuentas Públicas publicara los resultados de las auditorías fiscales de 2025 y un nuevo récord de notificaciones de multas: 17.100 millones de euros. El gobierno acoge con agrado controles más eficaces.
Sin embargo, las sanciones económicas solicitadas a los infractores, particulares o empresas, en casos confirmados de fraude han aumentado un 27% desde 2021, es decir, casi 4.000 millones de euros más. Esto se debe en parte al mayor uso de la inteligencia artificial para hacer “extracción de datos“, examinando las publicaciones en Internet o en las redes sociales. Esto nos permite identificar posibles anomalías en las declaraciones y orientar mejor los controles.
Sin embargo, el aumento de las notificaciones de multas no significa necesariamente un aumento de los montos recaudados por las autoridades tributarias. Ascienden a 11.400 millones de euros en 2025, un ligero descenso del 0,6% respecto a 2024.
Con este nuevo proyecto de ley, el ejecutivo espera aportar rápidamente 1.500 millones de euros a las arcas, un valor precioso en un contexto de reducción del déficit público, según la última cifra comunicada por el primer ministro Sébastien Lecornu. Para lograrlo, se necesita una amplia gama de medidas, destinadas a detectar mejor el fraude, reforzar las sanciones y dar a los organismos públicos mayores medios de recuperación.