Las más de 4.000 villas registradas entre Veneto y Friuli Venezia Giulia fueron construidas entre los siglos XV y XVIII. En términos económicos, el dato más relevante lo representa el efecto multiplicador: por cada euro de valor añadido que generan las Villas, se generan otros dos en el resto de la economía, con un efecto multiplicador igual a tres. Esto refleja el anclaje territorial de las actividades relacionadas con la Villa, que tienden a involucrar habilidades, servicios y negocios locales, fortaleciendo así la capacidad de retener valor en el territorio.
El impacto también se refleja en el nivel de empleo. Las Villas Venecianas emplean directamente a unos 13.690 trabajadores, lo que representa casi 29.800 si se tienen en cuenta las actividades conexas, con un efecto multiplicador de más de 2,2 veces. Se trata también de empleos cualificados, de figuras profesionales altamente especializadas, que contribuyen a la continuidad operativa de restauradores, artesanos, agentes de mantenimiento y profesionales de la gestión del patrimonio. Por último, está surgiendo un papel adicional: el 57% de los activos desempeñan al menos una función social, lo que demuestra una fuerte apertura hacia la comunidad y una valorización del patrimonio que va más allá de la dimensión privada o estrictamente económica.
Agricultura y oportunidades
Según las estimaciones de TEHA, en 2025, las villas activas en el ámbito de las actividades culturales acogieron a 2,8 millones de visitantes, de los cuales 1,3 millones de visitantes de pago, un 20% de turistas internacionales y 1,5 millones de visitantes gratuitos, de los cuales un 25% de visitantes internacionales.
La producción agrícola es el componente dominante de la economía de las Villas Venecianas (seguida de la producción de eventos y de hostelería) con el 60% del volumen de negocios generado, es decir, aproximadamente 216 millones de euros. Dentro de la producción agrícola, el sector vitivinícola desempeña un papel protagonista: unas 1.400 hectáreas de viñedos generan más de 170 millones de euros de facturación. Las bodegas vinculadas a las Villas Venecianas también muestran una fuerte vocación internacional, con alrededor del 60% de la producción destinada a la exportación, cifra sensiblemente superior a la media nacional.