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En las redes sociales circulan supuestas grabaciones privadas del pistolero de Leipzig que sugieren opiniones políticas. Pero los detalles de las imágenes sugieren manipulación de imágenes.

Hasta el momento, las autoridades han descartado que haya antecedentes políticos o religiosos. Muchos usuarios de redes sociales, sin embargo, lo ven de otra manera: creen que el pistolero de Leipzig tenía la misma motivación.

Se citan como prueba supuestas fotografías del hombre de 33 años con ropa adecuada, lo que sugiere que se inclina hacia la izquierda o la derecha del espectro político.

Las imágenes que circulan en Internet muestran, por ejemplo, al pistolero de Leipzig vistiendo camisetas con estampados de AfD o Antifa. Sin embargo, las publicaciones, algunas de las cuales han sido compartidas cientos de veces en las redes sociales, no tienen nada que ver con el crimen por varias razones.

Por eso las grabaciones no son reales.

Una comparación de la agencia de noticias dpa con fotografías auténticas muestra claras diferencias en los rasgos faciales y los tatuajes. Se evaluaron fotografías más antiguas del hombre y un vídeo de su arresto.

La búsqueda de una fuente válida sobre el origen de las supuestas fotos tampoco lleva a ninguna parte: en varias publicaciones se puede ver tanto la imagen con los logotipos de Antifa como de AfD como parte de una supuesta captura de pantalla de la plataforma Instagram.

Sin embargo, una búsqueda de la cuenta indicada y la publicación correspondiente no arrojó resultados. La interfaz de Instagram mostrada tampoco se corresponde con el diseño actual, sino más bien con una plantilla disponible gratuitamente en una plataforma de edición de imágenes.

Otras anomalías también indican manipulación digital. En versiones de mayor resolución, el texto de la imagen es apenas legible o aparece distorsionado. Esta vaguedad se considera una característica típica del contenido generado por IA.

El hecho es que todavía no hay pruebas de que el tiroteo de Leipzig tuviera una motivación política o religiosa. El sospechoso Jeremy K., de 33 años, fue internado en un hospital psiquiátrico porque, según la fiscalía, actuó en un estado de responsabilidad reducida.

dpa/krott

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