A pesar del acuerdo de alto el fuego en Irán, la Unión sigue comprometida a proporcionar ayuda a ciudadanos y empresas debido a los altos precios de la energía. La situación es compleja e inestable y “no hay razón para hacer correcciones apresuradas”, afirmó el vicepresidente del grupo parlamentario de la Unión, Sepp Müller. “Nuestro objetivo declarado sigue siendo amortiguar de forma sostenible la explosión de precios para quienes necesitan ayuda”.
Un alto el fuego aún no es una paz sostenible. Un solo incidente, como el ataque a un petrolero, podría ser suficiente para alterar la estabilidad lograda con grandes esfuerzos. Es posible que en cualquier momento se produzcan importantes oscilaciones al alza en el precio del petróleo.
Además, las condiciones para el paso de barcos por el Estrecho de Ormuz aún no están del todo claras. “Si Irán impusiera impuestos de tránsito en el futuro, surgiría urgentemente la cuestión de su proporcionalidad y el impacto en las rutas comerciales globales”, subrayó Müller. Al mismo tiempo, es probable que el mercado valore los daños a las refinerías y las instalaciones portuarias. Todo esto se puede reflejar en los precios.