Direcciones, correos electrónicos, números de teléfono, números de licencia… Aunque las filtraciones de datos digitales se suceden y parecen iguales, no todas tienen las mismas implicaciones. El que sufrió la Federación Francesa de Tiro el fin de semana del 18 y 19 de octubre angustia especialmente a sus más de 240.000 víctimas potenciales.
Gracias a la información recuperada, los saqueadores podrían haber elaborado una lista de cientos de miles de franceses que probablemente poseían armas. “Sin embargo, no todos los tiradores deportivos tienen armas en casa”subraya Yves Golléty, presidente de la Cámara Nacional de Armeros.
La preocupación de los propietarios es tanto mayor cuanto que algunos se sienten ignorados por la federación sobre el alcance de los daños: el organismo, por ejemplo, no ha especificado el número de personas afectadas. “Las autoridades de investigación con las que nos comunicamos, como la Agencia Nacional de Seguridad de los Sistemas de Información y la Brigada de Lucha contra el Cibercrimen, nos han prohibido comunicar sobre ciertos temas.justifica el presidente de la federación, Hugues Senger. Para ser eficaz en este tipo de actividad es necesario saber mantener la discreción, aunque, evidentemente, esto no resulte muy cómodo. »
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