Los habitantes del barrio de Guynemer han decidido no esperar más. Desde el domingo 12 de julio, los inquilinos de la vivienda social Oise Habitat sacan sus residuos y los depositan en la rotonda cercana, en Creil (Oise), para que los recolectores de basura puedan finalmente retirarlos.
Una acción sin precedentes llevada a cabo por los vecinos para denunciar un barrio que consideran “insalubre”. La basura se acumula, los olores son sofocantes durante las olas de calor y los niños juegan al fútbol entre cristales rotos y paquetes de medicamentos desechados.