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Enrique Riquelme no pudo competir. Este domingo, Florentino Pérez fue reelegido para un séptimo mandato al frente del Real Madrid, muy por delante de su rival empresarial. Desde 2009, el hombre fuerte de los madrileños recibe la mayoría de los votos de los “socios”, los partidarios de los merengues.

Diversas encuestas realizadas por medios españoles dan una buena ventaja al empresario, con entre el 60 y el 70% de los votos de los “socios”. “Ahora vamos a luchar por ganar la 16ª Liga de Campeones”, declaró una vez conocidos los resultados.

“Ganamos en todas las mesas electorales, es decir, en todas las franjas de edad, y obtuvimos el segundo mejor resultado de la historia”, afirmó también, antes de recibir elogios de su rival.

Por primera vez en 20 años, los socios del Real Madrid estaban llamados a las urnas este domingo, tanto para ofrecer un séptimo mandato a su emblemático presidente Florentino Pérez, como para hacer una revolución con el empresario Enrique Riquelme, quienes han prometido reclutar estrellas mundiales.

En entrevistas televisivas y en los principales diarios deportivos ibéricos, Pérez anunció la llegada inmediata de dos jugadores en caso de ganar el domingo: el defensa francés Ibrahima Konaté y el extremo holandés Denzel Dumfries, así como el regreso del técnico portugués José Mourinho, trece años después de su primera etapa como técnico del Merengue. También prometió que hará una oferta XXL de al menos “150 millones de euros” por un nuevo jugador “galáctico”.

Un regreso confirmado por Pérez nada más anunciarse la victoria: “Uno de los mejores entrenadores del mundo ha vuelto”, declaró.

Las promesas utópicas de Riquelme

Su rival, presidente del grupo Cox, especializado en energías renovables, había ido aún más lejos al presentar un proyecto disruptivo, animado por lo menos por audaces promesas electorales, incluida la contratación de grandes nombres del Manchester City, Erling Haaland y Rodri, y de las leyendas del Real Madrid, Raúl González y Fernando Hierro, como director deportivo y director del centro de entrenamiento.

Más allá de estos anuncios utópicos, el empresario basó su estrategia en ataques al plan de su oponente de abrir el capital del gigante español a un accionista minoritario para “preservar e incrementar el valor del club”. «Si Florentino Pérez es elegido presidente, insistió, ¡el Real Madrid estará en venta!»

Estas acusaciones de “privatización” llevaron al emblemático presidente de la Casa Blanca a asegurar ante notario que el club seguirá siendo propiedad de sus socios, incluso en caso de la llegada de un inversor externo. Sin embargo, esto provocará una conmoción en la estructura histórica del gigante español, del que los “socios” son hasta ahora los únicos miembros con poder de decisión.

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