El desafío no es vivir mucho sino hacerlo mejor. Y con Lombardía, que hoy cuenta con 177 personas mayores de 65 años por cada 100 menores de 15 años (cifra que aumentará aún más con los mayores de 80 años que experimentarán un crecimiento del 41% en los próximos 10 años), la Región está empezando a establecer sus puntos fijos. Ayer recibió luz verde unánime la resolución bipartidista que introduce el “geriatra comunitario”, un médico especializado que intercepta las debilidades antes de que se conviertan en hospitalizaciones inevitables, reforzando así el vínculo en este ámbito entre las personas mayores, los médicos de familia y los hospitales. Es la transformación de la sociedad la que requiere herramientas innovadoras para garantizar la continuidad de la atención, la prevención y la calidad de la atención y nuevos modelos para organizar la atención a las personas mayores frágiles. La Resolución compromete al Consejo a abrir vías experimentales en los hogares comunitarios y en las redes territoriales ASST, introduciendo esta nueva figura como especialista de referencia para la evaluación temprana de la fragilidad, el apoyo de los médicos de atención primaria y la construcción de vías de atención personalizadas.
“Con esta Resolución, estamos sentando las bases para un sistema sanitario local cada vez más moderno, capaz de responder a las necesidades de una población que envejece y ofrecer servicios cada vez más cercanos a los ciudadanos, invirtiendo decididamente en la prevención y la atención territorial”, subraya la ponente de la medida, Paola Bulbarelli (Fratelli d’Italia), “reforzando la profesionalidad ya presente en el sistema sanitario”, añadió el ponente Davide Casati (PD).