1767994384_placeholder_iltempo_gallery.png

Roma, 9 de enero (Adnkronos) – “La presidenta Meloni dijo textualmente: ‘eliminamos del Parlamento la posibilidad de elegir una parte del MSC’. ​​Quizás en su afán de ocultar los verdaderos objetivos de la reforma del sistema judicial, es decir, debilitarlo y hacerlo ceder a la política, Meloni se equivocó y olvidó el texto que decía haber aprobado”. Así lo afirmaron los representantes del M5S en las comisiones de Justicia de la Cámara y del Senado Stefania Ascari, Anna Bilotti, Federico Cafiero De Raho, Valentina D’Orso, Carla Giuliano, Ada Lopreiato y Roberto Scarpinato.

“Si se aprobara la reforma, el Parlamento seguiría eligiendo a un tercio de los miembros del CSM, lo que, sin embargo, pesaría mucho más que hoy, ya que los elegirían los partidos que sólo tienen la mayoría gubernamental, mientras que los funcionarios serían elegidos al azar y por sorteo, como si se tratara de un sorteo de Navidad. En cualquier caso, hoy el presidente Meloni ha querido negar torpemente que la reforma permita que la política llegue al poder judicial”.

“El primero en negarlo es el ministro Nordio, que declaró que la reforma sirve a la política para recuperar su primacía y que su aprobación beneficiaría a todos los partidos políticos. Meloni debe decir la verdad a los ciudadanos, si quiere ganar el referéndum con total transparencia: los dos nuevos CSM tendrán miembros laicos, designados políticamente, mucho más fuertes que los profesionales, y el nuevo Tribunal Superior Disciplinario, el villano que se encargará de los procedimientos disciplinarios para poner en jaque a los magistrados, tendrá 6 miembros fuera de 15. nombrados por el Parlamento y el Quirinal, que quizás algún día será más débil e imparcial como lo es hoy, también a la luz de la reforma de la Premiership. Además, el presidente tendrá que ser necesariamente uno de los políticos legos, la reforma establece que los magistrados sujetos a medidas disciplinarias no podrán apelar al tercer juez del Tribunal Supremo, sino sólo al propio Tribunal Supremo, como lo será un hámster en una rueda para defender la independencia del poder judicial. colocar a los fiscales bajo las directivas del gobierno, como ocurre siempre que hay separación de carreras y como el centro-derecha ha dejado escapar varias veces con las habituales declaraciones del senador pero también con propuestas de ley escritas.

Referencia

About The Author