Un gran avance en la investigación sobre la muerte de Antonella Di Ielsi y su hija Sara Di Vita, envenenadas con ricina por Navidad. Tras el descubrimiento del “arma homicida”, los investigadores están convencidos de haber descubierto también el motivo y el posible culpable. El círculo se estrecha en torno a cinco personas, todas ellas atribuibles al entorno familiar. La República lo informa. El veneno habría sido extraído a mano de las semillas de ricino, también muy extendida en el bajo Molise.
Laura DiVita
Entre los familiares entrevistados destaca Laura Di Vita, prima de su marido Gianni, quien, tras la tragedia, acogió en su casa al padre y a la hija superviviente.
Ya citada tres veces, será nuevamente interrogada en presencia de la fiscal Elvira Antonelli. Sus declaraciones presentan inconsistencias en comparación con las de otros testigos sobre la reconstrucción de los días de Navidad, con omisiones sobre episodios considerados relevantes por los investigadores. También fueron escuchados durante horas el hermano de Gianni, Antonio, y su esposa, que viven en el Norte. Gianni, por su parte, descartó desacuerdos internos y negó cualquier roce entre su esposa y su prima Laura.
LA TESIS DEL ACCIDENTE
Un elemento que suscita perplejidad es la posición compacta de la filial Di Vita: aunque los análisis del centro de intoxicaciones de Pavía confirmaron el envenenamiento, siguen apoyando la teoría del accidente. Los familiares de Antonella son más cautelosos, esperando que la situación evolucione sin acusar a nadie.
Las respuestas podrían provenir de los teléfonos recientemente incautados de madre e hija, y del celular de la hija mayor, Alice, en el que expertos del Departamento Central de Operaciones están analizando el chat y el historial. También se examinan los dos routers wifi de la casa, lo que podría revelar accesos no declarados o búsquedas realizadas por los dispositivos de las personas presentes en la casa esos días.
© TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS