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Simone Pieretti
El último ataque político al fútbol. El ex presidente del Coni Giovanni Malagò podría no ser elegible: la hipótesis surge sobre la base de la institución del período de reflexión o puerta giratoria, la llamada regla de “enfriamiento temporal” de quien ha sido presidente de un organismo de control y, por lo tanto, no podría convertirse inmediatamente en responsable de una filial. Tema espinoso. Los despachos de abogados ya están trabajando para entender si existen o no las condiciones para una posible solicitud, pero será necesaria la opinión de la Anac o de Antimonopolio para aclarar definitivamente. El presidente de la FIGC desempeña un papel de responsabilidad pública, aunque la naturaleza jurídica de la federación es de derecho privado, la Federación de Fútbol recibe financiación pública del Estado. La FIGC es una asociación reconocida, dotada de personalidad jurídica de derecho privado, federada con el CONI, pero que ejerce funciones de importancia pública; el presidente federal está representado por un abogado, tiene la responsabilidad general en el ámbito técnico y deportivo y ejerce funciones de dirección y control. El Tribunal de Casación y el Consejo de Estado reconocieron que, aunque sea una organización privada, la FIGC persigue intereses generales y gestiona las membresías, los campeonatos y la disciplina deportiva, haciendo de su gestión un interés público. Sin embargo, la Federación de Fútbol no es un “organismo de derecho público” en el sentido del Código de Contratación Pública, lo que significa que no está obligada a seguir las normas de contratación de la administración pública.
Será un dolor de cabeza importante que acompañará la carrera hacia la asamblea electiva del 22 de junio: el sprint final podría verse condicionado por esta situación que es necesario encuadrar y aclarar desde el punto de vista legislativo. El hecho de que Malagò aún no haya levantado sus reservas sobre su candidatura, aunque ya cuenta con el 48% de los votos en la Serie A, Aic y Aiac, sugiere que este obstáculo es algo grave. Giovanni Malagò – lanzado por la Lega Serie A – recibió la aprobación de AssoCalciatori y AssoAllenatori, los componentes técnicos tienen una cartera de votos del 30% que, unido al porcentaje concedido a los delegados de la Serie A (18%), da al ex presidente de Cuneo una ventaja sobre el actual presidente de la Liga Nacional Amateur, Giancarlo Abete, que no tiene intención de dar marcha atrás, aunque por el momento parece claramente en desventaja respecto a su oponente.
Mañana ambos candidatos se reunirán con el presidente de la Lega Serie B, Paolo Bedin, mientras que para el viernes está prevista una reunión con el número uno de la Lega Pro, Matteo Marani (con los 60 presidentes de la Lega Pro conectados por conferencia telefónica); Giancarlo Abete espera el consenso de su adjunto; en los próximos días se celebrarán las asambleas extraordinarias de los comités regionales que deberían apoyar su candidatura: la posible inelegibilidad de Malagò podría abrirle un escenario hasta ahora inimaginable.