Para ganar el trofeo rodeado de dos leones otorgado al campeón de fútbol inglés es necesario demostrar apetito y resistencia, y el Manchester City, vencedor de cuatro de las cinco ediciones anteriores, lo entendió perfectamente. Ganando ante su afición, el domingo 19 de abril, en la recepción al Arsenal (2-1), los Cityzens – 2Y67 puntos y un partido menos – se quedó atrás de los Gunners – 1mmm70 puntos… y barajó las cartas de un campeonato que, sin embargo, parecía repleto.
En lo más alto de la Premier League desde la séptima jornada, el club londinense se ve ahora amenazado en el sprint final. Y la confianza ya no reina, ni entre el técnico español Mikel Arteta, ni entre las filas de los jugadores. Ya atrapado en la trampa ofensiva de los Manucuniens, en la final de la Copa de la Liga (2-0), el 22 de marzo, el Arsenal sufrió esta vez la ira de Rayan Cherki, brillante al abrir el marcador al inicio del partido (16Y1-0), gracias a un nuevo número técnico.
Y si la respuesta no se hizo esperar, llegó sólo por un error de Gianluigi Donnarumma, autor de un control peligroso ante Kai Havertz, que, contrarrestando el despeje apresurado del portero italiano, logró desviar el balón hacia la portería de los Cityzens (16′)Y1-1). Entonces nada, o casi nada, que haga resonar la revuelta, los Gunners vuelven a caer en su tibieza ofensiva.
El Arsenal mantiene sus posibilidades en la Premier League y Europa
Al regresar de los vestuarios, Gianluigi Donnarumma, consolado por sus compañeros, volvió a los aplausos del Etihad Stadium. Y el resucitado ex portero del Paris Saint-Germain (2021-2025) se destacó en una rara intrusión de los londinenses, por delante de Kai Havertz y luego Gabriel Martinelli (60).Y).
Pero en la recién reanudada carrera por el título, los Cityzens no estaban dispuestos a conformarse con un empate. “Si perdemos se acabó”Pep Guardiola, el técnico mancuniano, lo había decidido antes del partido. Con un largo contraataque del portero, los locales se adelantaron gracias a su goleador noruego, Erling Haaland (65′).Y, 2-1), autor de una volea desarticulada.
Una ventaja que supieron mantener hasta el final, a pesar de las tensiones que surgieron en los minutos finales, y de una copiosa distribución de tarjetas amarillas, dirigidas al defensa brasileño Gabriel, a Erling Haaland, pero también a Pep Guardiola (83′)Y).
Para salvar el sueño del título, que se nos escapa desde 2004, el Arsenal ya no tendrá derecho a cometer errores durante las cinco últimas jornadas del campeonato, a partir de la recepción al Newcastle el 25 de abril. Por ahora, los Gunners siguen teniendo el control de su propio destino. Lo mismo ocurre con la Liga de Campeones, competición que nunca ha ganado, donde se enfrentará al Atlético de Madrid en semifinales los días 29 de abril y 5 de mayo.