YNo se sabe exactamente dónde recibió Robert Habeck la noticia de su último triunfo. Pero también podría haber sido bajo un cerezo en flor en el campus de la Universidad de California en Berkeley, donde Habeck enseña a los estudiantes las bellas artes de la escritura y el gobierno. Cuando dejó la política alemana el verano pasado, el ex vicecanciller de los Verdes plantó una pizca de duda en el negro corazón de Markus Söder. Y ahora esta pequeña semilla de mostaza se ha convertido en una gran comprensión y conversión.